La Gobernación de Cundinamarca autorizó el pago de 80 millones de pesos en recompensas como incentivo a la colaboración ciudadana que ha permitido desarticular redes delincuenciales en diversas provincias. Durante el último comité de seguridad, se confirmó que estos recursos fueron fundamentales para golpear estructuras dedicadas al hurto, la extorsión y el microtráfico en Tequendama, Ubaté, Bajo Magdalena, Alto Magdalena y Oriente. Esta estrategia busca incentivar la denuncia y fortalecer el vínculo entre la comunidad y las instituciones judiciales del departamento.
El Secretario de Gobierno y Seguridad Ciudadana, Luis Fernando Navarro Jiménez, destacó que la destinación de estos fondos apoya directamente el trabajo de la Fuerza Pública y la Fiscalía. La administración departamental ha priorizado el desmantelamiento de bandas organizadas que afectan la tranquilidad en los municipios, orientando los recursos hacia investigaciones con resultados concretos. Con este respaldo financiero, las autoridades han logrado identificar cabecillas y rutas de criminalidad que operaban en corredores estratégicos, mejorando las condiciones de convivencia en el territorio.
Estos resultados operativos se enmarcan en las metas del Plan de Desarrollo "Gobernando: más que un Plan", liderado por el gobernador Jorge Emilio Rey. La estrategia de seguridad se basa en una articulación permanente entre las autoridades locales y las fuerzas del orden para dar respuestas focalizadas a las dinámicas delictivas de cada provincia. El uso de recompensas ha demostrado ser una herramienta técnica eficaz para obtener información de inteligencia humana que difícilmente se conseguiría mediante otros métodos de vigilancia tradicional.
En el balance presentado con corte del 1 de enero al 7 de abril de 2026, Cundinamarca registra una tendencia a la baja en delitos de alto impacto comparado con el año anterior. El homicidio, uno de los indicadores más sensibles, pasó de 108 casos en 2025 a 95 en el presente periodo de 2026. Esta reducción es el reflejo de una mayor presencia institucional y de la efectividad de los operativos de control que se adelantan de manera coordinada en las zonas rurales y cascos urbanos.
Los delitos sexuales y la violencia intrafamiliar también muestran cifras alentadoras en los primeros meses del año, con descensos significativos que apuntan a una mejor labor de prevención. Los casos de violencia sexual disminuyeron de 505 a 362, mientras que las denuncias por violencia intrafamiliar bajaron de 2.726 a 2.334. Estas estadísticas sugieren que las campañas de sensibilización y las rutas de atención inmediata están generando un entorno de mayor protección para los ciudadanos más vulnerables del departamento.
Uno de los logros más destacados en el informe de seguridad es el desplome del hurto a comercio, que pasó de 548 reportes en 2025 a solo 88 en 2026. Este indicador evidencia el éxito de los frentes de seguridad empresarial y la rápida respuesta ante alertas tempranas en los centros poblados. La Secretaría de Gobierno atribuye este avance a la tecnificación de la vigilancia y al compromiso de los comerciantes por trabajar de la mano con la Policía en la protección de sus negocios.
Desde la administración departamental se mantiene el firme propósito de sostener estos resultados positivos durante el resto del año lectivo. Para ello, se continuarán realizando comités de seguimiento que permitan ajustar las tácticas operativas de acuerdo con la evolución de las amenazas criminales. La seguridad ciudadana se entiende como un proceso dinámico que requiere de análisis constante y de la inversión de recursos para garantizar que cada provincia de Cundinamarca sea un entorno seguro y próspero.
La Secretaría de Gobierno y Seguridad Ciudadana reafirma que la colaboración de los habitantes es la pieza clave para erradicar el microtráfico y el secuestro en la región. El pago de los 80 millones de pesos en recompensas es solo el inicio de una serie de incentivos destinados a desarticular por completo las organizaciones que aún persisten. Con estas acciones, Cundinamarca se posiciona como un modelo de gestión en seguridad donde la participación ciudadana y la inteligencia institucional convergen para proteger la integridad de la población.
