El Ministerio de Educación Nacional logró la mayor ampliación de cobertura en el segundo ciclo de educación inicial en la historia del país. Durante este cuatrienio, las sedes oficiales con prejardín y jardín pasaron de 637 en 2022 a 5.235, mientras que la cobertura territorial se expandió de 40 municipios a 680. Este avance se acompañó de la entrega de 6.394 colecciones de literatura infantil, 15.805 kits de material pedagógico especializado y la cualificación de más de 6.000 docentes, combinando expansión con mejora de la calidad educativa en la primera infancia colombiana.
Para sostener esta expansión, el Gobierno giró en 2025 un total de $132.236 millones adicionales en el componente de gratuidad del Sistema General de Participaciones, destinados específicamente a educación inicial en más de 8.000 establecimientos educativos del país. Adicionalmente, se viabilizaron 5.660 cargos nuevos de docentes de preescolar, con una ocupación del 77% en la vigencia 2025. La cualificación permanente de maestros ha fortalecido su práctica pedagógica en torno al juego, la oralidad, la música, las expresiones artísticas y el Diseño Universal para el Aprendizaje con enfoque de género y construcción de paz.
Uno de los componentes más innovadores de la política es la Estrategia de Educación Inicial Rural Itinerante, mediante la cual maestros llevan la atención educativa directamente a los hogares de niños en zonas rurales y rurales dispersas. Esta modalidad ha alcanzado a 6.692 niñas y niños que de otra forma quedarían por fuera del sistema educativo. La estrategia reconoce que las condiciones geográficas y sociales de ciertos territorios exigen respuestas educativas flexibles y adaptadas, garantizando el acceso a la educación inicial con independencia de la distancia o el aislamiento geográfico.
El enfoque intercultural es otra dimensión estructural de la política educativa para la primera infancia. Durante el periodo de gobierno, el Ministerio suscribió 32 convenios con autoridades y representantes de comunidades étnicas afrocolombianas e indígenas para el fortalecimiento de la educación inicial propia. Entre los pueblos beneficiados se encuentran los Arhuacos, el pueblo Misak, los Embera Chamí, el pueblo Inga, el Murui Muinane, el Cofán, y comunidades Raizales y Palenqueras, distribuidos a lo largo del territorio nacional con propuestas educativas acordes a su identidad cultural.
En articulación con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, el Ministerio impulsa la creación de Centros de Educación Inicial como estrategia para ofrecer en una sola sede los 2 ciclos de la educación inicial, atendiendo a niños de 0 a 3 años en el primer ciclo y de 3 a 5 años en el segundo. A la fecha se han materializado 10 centros ubicados en Malambo y Soledad, en el Atlántico, y 5 en Quibdó, Chocó. Esta estrategia busca asegurar la continuidad de la trayectoria educativa desde los primeros meses de vida dentro del sistema oficial.
Uno de los hitos más relevantes del periodo es el diseño del Estudio Longitudinal para la Generación de la Vida y la Paz, el primero de su tipo en Colombia. El Ministerio lidera el seguimiento del desarrollo de la primera infancia de una cohorte de niñas y niños nacidos a partir del 7 de agosto de 2022, denominada la Generación de la Paz. Este instrumento permitirá evaluar con evidencia científica el impacto de las políticas de educación inicial a largo plazo, aportando información valiosa para la toma de decisiones sobre la primera infancia en los años venideros.
Actualmente, 58 de las 97 Entidades Territoriales Certificadas del país cuentan con procesos activos de colectivos pedagógicos de educación inicial, espacios que reúnen a maestros, agentes educativos, padres y madres comunitarias para investigar y transformar los saberes alrededor de los procesos educativos en primera infancia. En paralelo, el Ministerio fortalece las Mesas de Tránsito territoriales, instancias intersectoriales orientadas a garantizar el paso armónico de los niños hacia la educación formal mediante campañas, búsqueda activa y organización de la oferta territorial en cada región.
Pasar de 40 a 680 municipios con cobertura en educación inicial en un solo cuatrienio es una transformación que redefine el mapa de la equidad educativa en Colombia. Cada sede nueva en un municipio que antes no tenía cobertura representa una generación de niños que comienza su trayectoria educativa sin la desventaja acumulada de no haber tenido acceso a la primera infancia institucional. Los primeros años de vida son, según la evidencia científica, el periodo de mayor plasticidad cerebral y mayor retorno de la inversión educativa, lo que convierte estos resultados en una apuesta de largo plazo por el desarrollo humano del país.
