Autoridades desmantelan red criminal de ‘El Mesa’ vinculada a homicidios en Bogotá

 

En una operación de alta precisión ejecutada este 6 de abril de 2026, la Policía Metropolitana de Bogotá, en conjunto con la Fiscalía General y la DIJIN, logró desarticular la estructura criminal conocida como ‘El Mesa’. Tras un año de investigaciones exhaustivas, las autoridades capturaron a 23 integrantes de este grupo organizado, responsable de delitos como homicidio selectivo, tortura, extorsión y tráfico de estupefacientes. Los operativos incluyeron 15 diligencias de registro y allanamiento distribuidas estratégicamente en Bogotá, Soacha y los departamentos de Tolima y Cesar, impactando directamente el corazón logístico de esta banda delictiva.

El alcalde mayor, Carlos Fernando Galán, subrayó que esta organización, originaria de Bello, Antioquia, mantenía una presencia criminal en la capital desde 2012, operando principalmente en las localidades de Suba, Ciudad Bolívar, Usme y Rafael Uribe Uribe. Según el mandatario, la disputa por el control de los mercados ilegales de droga generó una ola de violencia extrema que vincula a la banda con al menos 6 homicidios recientes en la ciudad. Entre estos casos destacan hallazgos macabros de cuerpos abandonados en bolsas, una práctica utilizada para sembrar terror y consolidar su dominio territorial en las zonas periféricas.

El comandante de la Policía Metropolitana, Giovanni Cristancho, explicó que la red criminal utilizaba taxis como fachada para el transporte de armas y sustancias ilícitas desde el sur hacia el norte de la ciudad. Una vez en las zonas de distribución, los estupefacientes eran comercializados en entornos sensibles como parques, colegios y discotecas de la localidad de Suba. Esta sofisticada cadena logística permitía a ‘El Mesa’ generar rentas criminales estimadas en 550 millones de pesos mensuales, recursos que eran reinvertidos de inmediato en la adquisición de armamento moderno y en la expansión de su capacidad de sicariato.

Dentro de los capturados figuran cabecillas determinantes para la estructura, como alias ‘Alejo’, coordinador principal en la capital, y alias ‘Nías’, jefe de sicarios señalado de participar en cerca de 50 asesinatos. También fueron detenidos alias ‘Tavo’, encargado de la planeación de homicidios selectivos, y alias ‘Andrés’, quien fungía como el principal transportador de la logística bélica del grupo. La investigación también arrojó pruebas contundentes sobre la participación de esta facción en crímenes ocurridos en marzo de 2025, cuyos cuerpos fueron hallados en la vía que conduce al municipio de Cota, Cundinamarca.


El coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de la DIJIN, destacó que el golpe no solo fue operativo sino financiero, logrando la identificación de bienes producto de actividades ilícitas valorados en más de 20.000 millones de pesos. Este proceso de extinción de dominio es fundamental para desmantelar la capacidad de resurgimiento de la banda, que se movía constantemente entre regiones para evadir el radar de la justicia. Durante los allanamientos se incautaron dispositivos móviles, armas de fuego y registros contables detallados que permitirán profundizar en los nexos de la organización con otros grupos delincuenciales del país.

Por su parte, el secretario de Seguridad, César Restrepo, lanzó una fuerte advertencia sobre la reincidencia criminal, al detectar que varios de los capturados tenían antecedentes vigentes por porte ilegal de armas y concierto para delinquir. Restrepo cuestionó la efectividad del sistema judicial, señalando que algunos integrantes seguían delinquiendo bajo la modalidad de detención domiciliaria. El funcionario calificó como urgente la necesidad de un debate nacional sobre el sistema penal, argumentando que la peligrosidad de estos individuos exige medidas de aseguramiento mucho más severas para proteger efectivamente a la ciudadanía y evitar que regresen a las calles.

La operación representa uno de los resultados más significativos en la lucha contra el crimen organizado en lo que va de 2026, reafirmando la capacidad técnica de la INTERPOL y los organismos nacionales para desarticular mafias de largo aliento. Un juez de la República ya impuso medida de aseguramiento intramural a 21 de los detenidos, mientras avanzan los procesos de judicialización por los delitos de tortura y narcotráfico. Las autoridades enfatizaron que la colaboración ciudadana a través de la línea 123 fue un insumo vital para cruzar información y ubicar los escondites de los jefes sicarios en departamentos lejanos.

Finalmente, el Distrito reiteró que la ofensiva contra las estructuras que controlan el microtráfico en las localidades del sur y el occidente de Bogotá continuará de manera frontal durante el resto del semestre. La desarticulación de ‘El Mesa’ permite un respiro en materia de seguridad para los habitantes de Ciudad Bolívar y Usme, quienes eran las principales víctimas de las extorsiones y el control social impuesto por esta banda. Con este resultado, las autoridades esperan una reducción notable en la tasa de homicidios selectivos y un debilitamiento real de las redes de distribución de drogas que afectan los entornos escolares de la capital.

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