El mundo de la salsa despidió en Nueva York a Willie Colón, uno de los músicos más influyentes del movimiento latino en Estados Unidos, durante una emotiva misa funeraria celebrada en la Catedral de San Patricio de Manhattan. Familiares, artistas y seguidores acudieron al templo para rendir homenaje al trombonista y compositor que ayudó a definir el sonido moderno del género que marcó a varias generaciones de músicos y oyentes.
La ceremonia, abierta al público, se realizó en la mañana del nueve de marzo y congregó a centenares de personas que quisieron despedir a una de las figuras centrales de la historia de la salsa. El servicio religioso se desarrolló en español e inglés, reflejando la identidad cultural que Colón representó durante décadas dentro de la comunidad latina de Nueva York y del movimiento musical que allí encontró su hogar.
Antes de la misa, familiares y amigos realizaron jornadas de velación en las que admiradores pudieron acercarse para despedir al artista. Fotografías, recuerdos y música acompañaron los momentos de homenaje, mientras colegas del mundo salsero recordaban su influencia decisiva en la evolución del género y su papel en la consolidación del sonido latino surgido en los barrios neoyorquinos donde nació buena parte de la historia moderna de la salsa urbana.
Durante la ceremonia religiosa, varios miembros de la familia tomaron la palabra para recordar la dimensión humana del músico. Sus hijos evocaron al padre cercano, apasionado por la música y comprometido con su comunidad. También resaltaron que el artista había expresado en vida su deseo de que su despedida se realizara en la Catedral de San Patricio, un templo emblemático para la ciudad y para generaciones de migrantes latinoamericanos.
La misa fue presidida por autoridades eclesiásticas de la arquidiócesis de Nueva York y estuvo marcada por un ambiente de recogimiento. Entre oraciones y cantos, los asistentes recordaron la trayectoria de un artista que transformó la música caribeña al fusionarla con sonidos urbanos. Su legado permanece ligado a la expansión internacional de la salsa desde la década de 1960, cuando el género empezó a conquistar escenarios y audiencias en todo.
Willie Colón fue considerado una de las figuras clave del movimiento salsero surgido en Nueva York. Su trabajo como trombonista, arreglista y productor ayudó a consolidar un estilo que mezcló tradición caribeña con experiencias urbanas de la diáspora latina. A lo largo de su carrera colaboró con grandes voces del género y construyó una discografía influyente que marcó la identidad sonora de la salsa y del movimiento latino global contemporáneo.
Tras la ceremonia en la catedral, la familia realizó un acto privado de despedida para sus allegados más cercanos. Sin embargo, el homenaje público permitió que admiradores de distintas generaciones participaran en el último adiós. Para muchos asistentes, la despedida simbolizó el cierre de una etapa fundamental en la historia cultural de la comunidad latina en Estados Unidos y en la memoria musical de quienes crecieron escuchando su obra eterna.
La figura de Willie Colón trasciende el escenario musical. Nacido en el Bronx en 1950 dentro de una familia de origen puertorriqueño, se convirtió en uno de los arquitectos del sonido salsero que conquistó al mundo. Trombonista, compositor, productor y activista cultural, su obra ayudó a proyectar la identidad latina en la música global y a consolidar a Nueva York como capital histórica de la salsa en el siglo veinte.

