Nueva terapia podría reducir la necesidad de cirugía en pacientes con miocardiopatía hipertrófica obstructiva en Colombia

 

Una nueva alternativa terapéutica podría transformar el manejo de la miocardiopatía hipertrófica obstructiva (MCHo) en Colombia, una enfermedad hereditaria del corazón considerada la más frecuente en su tipo. El avance fue presentado durante la apertura del XXXI Congreso Colombiano de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, realizado en Cartagena, donde especialistas internacionales y nacionales analizaron los avances más recientes en el tratamiento de esta condición.

La miocardiopatía hipertrófica obstructiva se caracteriza por el engrosamiento del ventrículo izquierdo del corazón, especialmente del tabique que separa los ventrículos. Esta alteración suele originarse por mutaciones genéticas relacionadas con los sarcómeros, estructuras fundamentales para la contracción del músculo cardíaco. Cuando estas mutaciones afectan el funcionamiento de proteínas como la miosina y la actina, el corazón puede desarrollar hipercontractilidad y fibrosis, lo que dificulta el bombeo normal de sangre.

Según explicó el doctor Milind Desai, vicepresidente de Educación Continua del Instituto Miller de Cardiología Vascular y Torácica de la Clínica Cleveland, este engrosamiento puede provocar que el tracto de salida del ventrículo izquierdo se obstruya, obligando al corazón a trabajar con mayor esfuerzo. Esta situación puede causar síntomas como fatiga, dificultad para respirar, dolor en el pecho, palpitaciones o desmayos, especialmente durante la actividad física.

La MCHo también puede derivar en complicaciones graves, entre ellas fibrilación auricular, insuficiencia cardiaca o incluso muerte súbita. A pesar de su impacto potencial, muchas personas no saben que padecen la enfermedad, ya que en algunos casos los síntomas pueden ser leves o inexistentes durante años, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento oportuno.

Hasta ahora, el manejo de los casos más severos se ha basado principalmente en procedimientos invasivos. Entre ellos se encuentra la miectomía septal, una cirugía a corazón abierto que reduce el grosor del tabique cardiaco, o la ablación septal con alcohol, una técnica que destruye parte del tejido cardíaco mediante un catéter para aliviar la obstrucción.

La doctora Clara Saldarriaga, presidenta de la Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, explicó que estos procedimientos suelen recomendarse cuando los tratamientos farmacológicos tradicionales —como betabloqueantes o bloqueadores de canales de calcio— no logran controlar los síntomas en pacientes con obstrucción severa.

No obstante, estas intervenciones pueden ser agresivas, implican riesgos inherentes y deben realizarse en centros altamente especializados. Además, no todos los pacientes son candidatos a estos procedimientos, lo que deja a muchos con opciones terapéuticas limitadas.

Frente a esta realidad, la comunidad médica ha centrado su atención en el desarrollo de tratamientos que actúen directamente sobre los mecanismos biológicos que causan la enfermedad. En este contexto se presentó un nuevo inhibidor selectivo y reversible de la miosina cardiaca, un medicamento que ha sido aprobado recientemente para adultos con miocardiopatía hipertrófica obstructiva sintomática.

A diferencia de las terapias convencionales, este tratamiento actúa sobre la causa subyacente de la enfermedad al modular la actividad de la miosina cardíaca, reduciendo la hipercontractilidad del músculo cardíaco. De acuerdo con la evidencia clínica, este enfoque puede mejorar la función cardíaca, aumentar la tolerancia al ejercicio y elevar la calidad de vida de los pacientes.

El doctor Desai destacó que esta innovación terapéutica podría retrasar o incluso evitar la necesidad de procedimientos invasivos en algunos pacientes. “Es un gran avance porque muchas personas no desean someterse a cirugía, presentan alto riesgo de complicaciones o no tienen una anatomía adecuada para la ablación septal”, explicó el especialista.

Aunque la miocardiopatía hipertrófica no tiene cura, los avances en investigación han abierto nuevas posibilidades para modificar el curso de la enfermedad. Con la aprobación de este tratamiento en Colombia, los especialistas consideran que los pacientes podrán acceder a terapias basadas en evidencia que buscan no solo aliviar síntomas, sino intervenir en los mecanismos que originan la patología.

La enfermedad afecta aproximadamente a una de cada 500 personas y, al ser hereditaria, puede transmitirse de padres a hijos. Cada descendiente de una persona afectada tiene cerca de un 50 % de probabilidad de heredar la condición, lo que hace fundamental el diagnóstico temprano y el seguimiento médico en familias con antecedentes.

Con el objetivo de fortalecer la detección oportuna, la compañía Bristol Myers Squibb lanzó en el país la campaña “Haz ECO a tu Corazón”, una iniciativa educativa que busca aumentar el conocimiento sobre la miocardiopatía hipertrófica obstructiva y promover la consulta médica, especialmente en personas con antecedentes familiares o síntomas cardiovasculares.

Los especialistas coincidieron en que espacios académicos como el Congreso Colombiano de Cardiología y Cirugía Cardiovascular son claves para actualizar a los profesionales de la salud y acelerar la adopción de innovaciones terapéuticas. El intercambio de evidencia científica y experiencias clínicas permite que los avances en investigación lleguen más rápido a los pacientes que los necesitan.

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