A noventa días del inicio de la Copa del Mundo 2026, el fútbol mundial se prepara para una edición histórica del torneo. Antes de que los seleccionadores definan sus convocatorias, ya hay un protagonista con presencia asegurada: la inteligencia artificial. El torneo comenzará el 11 de junio en el Estadio Azteca de Ciudad de México, donde México y Sudáfrica disputarán el partido inaugural de una cita mundialista que reunirá a 48 selecciones.
Esta Copa del Mundo será la más grande de la historia y también la más extensa en términos geográficos, ya que se disputará de manera conjunta en Estados Unidos, México y Canadá. La organización prevé un impacto global significativo, tanto en lo deportivo como en lo económico y tecnológico, en una edición que busca redefinir la manera en que los aficionados viven el fútbol en la era digital.
De acuerdo con un informe elaborado por OpenEconomics en colaboración con la FIFA y la Organización Mundial del Comercio, el torneo atraerá aproximadamente a 6,5 millones de aficionados a los tres países anfitriones. Además, se estima que la Copa del Mundo 2026 podría aportar hasta 40.900 millones de dólares al Producto Interno Bruto global durante el desarrollo del evento y sus actividades asociadas.
Las proyecciones también señalan que más de 5.000 millones de espectadores seguirán el campeonato a través de televisión, plataformas digitales y redes sociales. Esta audiencia global generaría más de 700.000 millones de interacciones en línea, consolidando el Mundial como uno de los eventos mediáticos más influyentes del planeta y un escenario clave para la innovación tecnológica.
La presencia de la inteligencia artificial en el torneo se explica por la ampliación de la alianza estratégica entre la FIFA y la empresa tecnológica Globant. Esta colaboración, iniciada en 2021 y ampliada en noviembre de 2025, tiene como objetivo acelerar el desarrollo de plataformas digitales, servicios tecnológicos y una nueva aplicación móvil destinada a transformar la experiencia de los aficionados.
Gracias a estas herramientas, los seguidores del fútbol podrán acceder a estadísticas avanzadas, análisis en tiempo real, reconstrucciones tridimensionales de jugadas y experiencias inmersivas que permitirán observar los partidos desde múltiples perspectivas. La inteligencia artificial también facilitará el procesamiento de grandes volúmenes de datos para enriquecer la transmisión y el seguimiento del torneo en diferentes plataformas.
El uso de tecnología avanzada en el fútbol no es nuevo, pero ha evolucionado de manera significativa en las últimas décadas. Episodios polémicos en la historia de los mundiales, como el gol no validado de Frank Lampard frente a Alemania en 2010 o la histórica controversia del gol de Geoff Hurst en la final de 1966, impulsaron la adopción de sistemas automáticos para mejorar la precisión en las decisiones arbitrales.
Para el Mundial de 2026, la apuesta tecnológica busca ir más allá del arbitraje y transformar la manera en que se vive el espectáculo deportivo. En una competencia con 48 selecciones, audiencias globales y millones de seguidores digitales, la inteligencia artificial se perfila como un elemento central del torneo, acompañando el desarrollo del fútbol dentro y fuera de la cancha.
