El Ministerio de Transporte, en coordinación con la Agencia Nacional de Infraestructura, puso en marcha un plan de modernización aérea con una inversión de 167.000 millones de pesos. Este proyecto busca fortalecer la capacidad operativa de 6 aeropuertos estratégicos ubicados en el centro y norte de Colombia durante este 2026. Las obras serán ejecutadas directamente a través del concesionario encargado, permitiendo soluciones técnicas concretas en menor tiempo. La administración confirmó que no se modificará el contrato vigente, el cual se mantiene firme hasta el año 2032.
El frente principal de intervención será el aeropuerto de Rionegro, que actualmente moviliza cerca de 14 millones de pasajeros anuales, superando su capacidad instalada de 11 millones. Con las nuevas obras de infraestructura, se proyecta ampliar su capacidad operativa hasta los 17 millones de viajeros cada año, respondiendo al crecimiento sostenido del transporte aéreo. La ministra Mafe Rojas aseguró que la infraestructura nacional debe estar a la altura de la realidad actual, donde cada vez más colombianos optan por el avión para sus desplazamientos nacionales.
La inversión destinada a Rionegro contempla la optimización de las zonas de registro o check-in y la modernización completa del sistema de manejo de equipaje. También se fortalecerán los filtros de seguridad y se ampliarán significativamente las salas de espera y embarque para mejorar la experiencia del usuario. Además, se realizarán mejoras estructurales en las áreas de migración y se construirán nuevas plataformas para aeronaves comerciales. Un nuevo centro de conexiones hará mucho más eficiente la operación aérea en este importante nodo de transporte del departamento de Antioquia.
Adicionalmente, este impulso presupuestal llegará a otros 5 aeropuertos estratégicos del país ubicados en Medellín, Montería, Carepa, Quibdó y Corozal, donde se ejecutarán intervenciones urgentes. Las obras incluyen la rehabilitación de pavimentos en pistas y calles de rodaje, así como mejoras en las condiciones generales de seguridad aérea. Se trata de intervenciones que no se realizaban desde hace más de una década en estas regiones. El Gobierno nacional busca reactivar la infraestructura para responder a las necesidades reales de los viajeros que demandan mejores servicios aeroportuarios hoy.
La ministra de Transporte destacó que estas obras son fundamentales para fortalecer la conectividad entre las regiones y generar nuevas oportunidades económicas para los ciudadanos. Al mejorar las condiciones de los terminales aéreos, se facilita la vida de millones de personas que utilizan estos servicios diariamente para fines comerciales o personales. El plan de modernización aeroportuaria se alinea con la estrategia de crecimiento del transporte multimodal que lidera la cartera actualmente. Colombia se está preparando para un futuro donde el transporte aéreo sea el motor principal del desarrollo regional.
En el caso de Quibdó y Carepa, las intervenciones en las pistas permitirán que aeronaves de mayor tamaño puedan operar con seguridad bajo condiciones climáticas variables. Esto es vital para departamentos como Chocó, donde el transporte aéreo representa un servicio público esencial para la población civil. Por su parte, el aeropuerto de Montería recibirá mejoras en su terminal para atender el creciente flujo de turistas hacia la costa caribeña. Cada peso invertido ha sido planificado para maximizar la eficiencia operativa y reducir los tiempos de espera en los aeropuertos intervenidos.
La Agencia Nacional de Infraestructura supervisará rigurosamente el cumplimiento de los cronogramas por parte de los concesionarios privados involucrados en el proceso. La transparencia en la ejecución de los 167.000 millones de pesos es una prioridad para el Ministerio de Transporte durante esta vigencia fiscal. Se espera que las primeras fases de construcción inicien de manera inmediata para entregar resultados tangibles antes de finalizar el presente año. La modernización aeroportuaria es vista como una herramienta de equidad social que conecta a los colombianos con el mundo y entre sí.
Finalmente, el Gobierno nacional reafirma su compromiso con una infraestructura moderna, eficiente y totalmente al servicio de la ciudadanía colombiana en todo el territorio. El país está creciendo y requiere de terminales aéreos que soporten la demanda de un mercado aeronáutico cada vez más dinámico y competitivo. Con la ampliación de la capacidad en Rionegro y las mejoras en los otros 5 aeródromos, se asegura la sostenibilidad del sistema nacional de transporte. La conectividad aérea sigue siendo la clave para integrar las regiones y facilitar el progreso económico nacional.

