La epilepsia afecta a 50 millones de personas en el mundo y en Colombia presenta una prevalencia de 8,6 casos por cada 1.000 habitantes. Aunque es una condición neurológica frecuente, sigue siendo poco comprendida por la sociedad actual. Se estima que entre el 20 % y el 30 % de los pacientes padecen epilepsia farmacorresistente, lo que significa que sus crisis persisten tras usar dos medicamentos diferentes. Para este grupo poblacional, la Terapia Cetogénica aparece como una estrategia nutricional efectiva para mejorar su calidad de vida.
Este tratamiento médico modifica la fuente de energía del cerebro, sustituyendo los carbohidratos por grasas mediante un control riguroso. Este cambio metabólico reduce la actividad eléctrica anormal que provoca las convulsiones en los pacientes con diagnósticos complejos. Estudios clínicos demuestran reducciones iguales o superiores al 50 % en la frecuencia de las crisis en periodos de 3 a 6 meses. Las guías internacionales recomiendan explícitamente esta opción cuando los fármacos tradicionales fallan en el control de la enfermedad durante el año 2026.
En el marco del Día Púrpura, conmemorado cada 26 de marzo, se busca crear conciencia sobre el acceso a información clara para las familias. Danone Nutricia Colombia, mediante su programa Siempre Juntos, impulsa el conocimiento sobre estas alternativas terapéuticas no farmacológicas. Es fundamental que los pacientes pregunten activamente a sus especialistas por la dieta cetogénica si los medicamentos no surten efecto. La educación en salud es la herramienta principal para cerrar las brechas de atención que aún persisten en el sistema nacional.
A pesar de que este tratamiento está cubierto por el sistema de salud colombiano, todavía existen barreras significativas de acceso y continuidad. Muchos pacientes pasan años cambiando de fármaco sin conocer que existe una alternativa nutricional avalada científicamente. La recomendación médica es clara: si tras dos medicamentos adecuados las crisis persisten, se debe evaluar la terapia cetogénica de inmediato. El desconocimiento de esta opción retrasa la mejoría clínica de miles de ciudadanos que buscan desesperadamente un control efectivo para sus crisis epilépticas actuales.
Es vital entender que esta terapia debe ser liderada por un equipo multidisciplinario que incluya neurología, neuropediatría y nutrición clínica especializada. No se trata de una dieta casera o una moda estética, sino de un protocolo médico que requiere un seguimiento profesional riguroso. El compromiso del paciente y sus familiares es determinante para que el cambio metabólico sea seguro y exitoso a largo plazo. El acompañamiento experto asegura que el tratamiento se ajuste a las necesidades biológicas de cada individuo bajo supervisión constante hoy.
El programa Siempre Juntos brinda orientación integral a las familias durante todo el proceso diagnóstico y el posterior manejo terapéutico de la condición. Facilitar el acceso a rutas de atención y equipos especializados es la prioridad para construir una sociedad mucho más informada e incluyente hoy. Al fortalecer la educación médica, se logra que los pacientes tomen decisiones basadas en la evidencia científica disponible en el país. El control de la epilepsia requiere una visión holística que integre la farmacología con la nutrición clínica avanzada y el apoyo social.
Para obtener más información o contacto con servicios especializados, los interesados pueden comunicarse a las líneas 6017550239 o al celular 3175152234 en Bogotá. También está disponible el correo institucional contacto@fundem-co.org para resolver dudas sobre el acceso a la terapia cetogénica médica. La detección temprana de la farmacorresistencia permite iniciar protocolos que transforman la realidad de quienes conviven con esta patología neurológica. La ciencia sigue avanzando para ofrecer soluciones reales a las personas que no responden a los tratamientos convencionales en este siglo.
Finalmente, la conmemoración del Día Púrpura refuerza la necesidad de eliminar los estigmas sociales que rodean a los pacientes con trastornos neurológicos crónicos. Una sociedad informada permite que los ciudadanos con epilepsia se integren plenamente al ámbito laboral y educativo sin miedos infundados. El apoyo de las empresas de nutrición especializada y los grupos de pacientes es fundamental para mantener la esperanza de un tratamiento digno. Colombia avanza hacia un modelo de salud mucho más preventivo, integral y humano para todos los que enfrentan esta difícil enfermedad.
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Salud
