En un momento decisivo para definir la agenda de desarrollo del país, el debate sobre la equidad de género vuelve al centro de la discusión económica. La Fundación WWB Colombia presentó un documento con diez recomendaciones estratégicas orientadas a cerrar brechas de desigualdad que afectan a las mujeres y limitan el potencial productivo del país durante el periodo 2026–2030.
Las recomendaciones se estructuran alrededor de cinco ejes: autonomía económica, sistemas de cuidado, inclusión financiera y digital, seguridad y protección, así como gobernanza basada en datos. El objetivo es ofrecer una hoja de ruta que permita fortalecer la participación económica de las mujeres y construir condiciones para un crecimiento más sostenible e incluyente en Colombia.
Las cifras muestran la magnitud del desafío. De acuerdo con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), las mujeres dedican más del doble de tiempo que los hombres al trabajo de cuidado no remunerado, principalmente en labores domésticas y atención a personas dependientes. Esta carga limita su participación laboral y reduce su acceso a ingresos y activos productivos.
El fenómeno también tiene impacto en el crecimiento económico. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha advertido que la organización desigual del cuidado es uno de los principales frenos al desarrollo inclusivo en la región, ya que restringe la inserción laboral femenina y debilita su capacidad de acumulación patrimonial.
En las zonas rurales las brechas son aún más profundas. Las mujeres pueden trabajar jornadas de hasta 14 horas diarias, pero reciben ingresos por apenas el 39 % de ese tiempo. Aunque el 76 % de ellas aparece en las estadísticas como población económicamente inactiva, en la práctica sostiene gran parte de las economías familiares mediante trabajo doméstico, de cuidado y productivo no remunerado.
“Persisten desigualdades que limitan el potencial productivo de millones de mujeres. Cuando ese potencial se frena, el país pierde oportunidades de crecimiento”, explicó Daniela Konietzko Calero, presidenta de la Fundación WWB Colombia, al presentar las recomendaciones construidas a partir de evidencia y experiencia territorial.
Entre las propuestas se destacan medidas para fortalecer la autonomía económica, como rutas de formalización simplificadas para micronegocios, titulación de tierras con enfoque de género para mujeres rurales y mecanismos de compras públicas que vinculen emprendimientos liderados por mujeres con cadenas de suministro estatales y empresariales.
En el eje de cuidado, el documento propone desplegar centros de atención para infancia, vejez y discapacidad con horarios compatibles con las jornadas laborales, así como reconocer y financiar modelos de cuidado comunitario en territorios con baja presencia institucional.
Las recomendaciones también incluyen estrategias de inclusión financiera, como el uso de historiales crediticios alternativos basados en datos transaccionales y el desarrollo de microseguros y créditos adaptados a los ciclos productivos de las mujeres, especialmente en contextos rurales o vulnerables frente a riesgos climáticos.
La agenda se complementa con acciones en salud y seguridad, incluyendo acceso a servicios de salud sexual y reproductiva en zonas dispersas, mecanismos para reducir el costo de medicamentos asociados a esta área y la inclusión de productos de higiene menstrual en kits de emergencia humanitaria.
Finalmente, el documento propone fortalecer la gobernanza basada en datos, incorporando variables de género, etnia y territorio en los sistemas de información pública. Según la Fundación WWB Colombia, esta transparencia estadística permitirá orientar el presupuesto nacional hacia las brechas reales y avanzar hacia un desarrollo más productivo, equitativo y sostenible para el país.
