El Gobierno nacional entregó 11 sistemas diferenciales de agua potable en el municipio de Lloró, Chocó, con el objetivo de garantizar el acceso a este servicio esencial a comunidades indígenas y afrodescendientes de la región. El proyecto beneficia directamente a más de 3.400 personas y hace parte de las inversiones destinadas a reducir las brechas sociales en territorios rurales del Pacífico colombiano.
La iniciativa fue financiada con recursos cercanos a los 11.000 millones de pesos y consiste en la instalación de sistemas de captación de aguas lluvias (SCALL) dotados con plantas de potabilización. Estas infraestructuras permiten aprovechar las abundantes precipitaciones de la región para transformar el agua recolectada en un recurso apto para el consumo humano.
Los sistemas fueron diseñados teniendo en cuenta las condiciones geográficas y culturales de las comunidades beneficiadas, permitiendo su adaptación a territorios rurales donde el acceso a fuentes seguras de agua potable ha sido históricamente limitado. Además del componente técnico, el proyecto incluye un proceso social orientado a fortalecer las capacidades de los habitantes para la operación y sostenibilidad de los sistemas.
Las comunidades beneficiadas con estos sistemas de agua potable son Antumiado, Chagaramia, Aguacate, Parruguera, Mumbu, Mindo, Playón, Toldas, Cuma, Lana y Villaclaret. En esta última comunidad se realizó la entrega oficial del proyecto con la presencia de la viceministra de Agua y Saneamiento Básico, Ruth Quevedo Fique, junto al equipo del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio.
Durante la jornada, la viceministra destacó que el proyecto busca reducir la brecha entre zonas urbanas y rurales en materia de acceso al agua potable. Según explicó, la participación de las comunidades será fundamental para garantizar el adecuado funcionamiento y mantenimiento de los sistemas en el largo plazo.
El acceso al agua potable ha comenzado a reflejar impactos positivos en la salud de las comunidades beneficiadas. De acuerdo con las autoridades, la disponibilidad de agua tratada ha contribuido a disminuir la incidencia de enfermedades asociadas al consumo de agua contaminada, especialmente casos de diarrea que afectan con mayor frecuencia a la población infantil.
Cada uno de los sistemas instalados cuenta con paneles solares que permiten su funcionamiento mediante energía limpia, así como con tanques de almacenamiento que ayudan a mantener la calidad del agua tratada. Esta infraestructura busca garantizar un suministro continuo y seguro para las comunidades beneficiadas.
Como parte del proyecto, las familias también recibieron botellones para facilitar el transporte y almacenamiento del agua en sus hogares. Para las comunidades de Lloró, la llegada del agua potable representa un avance significativo en sus condiciones de vida y un paso importante en la garantía de derechos básicos en territorios históricamente excluidos.
