La Policía Nacional de Colombia, a través de la Dirección de Antisecuestro y Antiextorsión, ha intensificado las campañas de prevención frente a delitos de alto impacto urbano. El Gaula invita a la ciudadanía a adoptar medidas de autoprotección para evitar ser víctimas de conductas criminales como la extorsión y el secuestro. En marzo de 2026, los oficiales subrayan que la colaboración ciudadana es vital para neutralizar estas estructuras. Guardar evidencias y denunciar de inmediato son acciones clave para evitar la impunidad.
El coronel Edgar Andrés Correa Tobón, director del Gaula, enfatizó la importancia de conservar pruebas técnicas durante cualquier intento de extorsión. Elementos como capturas de pantalla, audios de voz o videos son fundamentales para que los investigadores logren identificar y judicializar a los responsables. La denuncia inmediata permite activar los protocolos de reacción institucional de manera efectiva en todo el territorio nacional. La institución trabaja permanentemente para llevar ante la justicia a quienes atentan contra la libertad y el patrimonio hoy.
La institución ha identificado 4 modalidades principales de extorsión que afectan la tranquilidad de los ciudadanos en las zonas comerciales. Entre ellas se destaca la suplantación de grupos armados ilegales y la simulación de accidentes de familiares o autoridades para exigir dinero. También se reporta el falso servicio, donde citan a las víctimas a lugares apartados para intimidarlas y obtener pagos ilícitos. Finalmente, la extorsión con contenido íntimo mediante redes sociales se ha convertido en una amenaza creciente que requiere alerta.
Ante una llamada de carácter extorsivo, las recomendaciones de los expertos son claras, directas y de cumplimiento inmediato para los habitantes. Lo primero es colgar la comunicación de forma instantánea para romper el ciclo de intimidación psicológica ejercido por el delincuente. Es fundamental no entregar sumas de dinero ni suministrar información personal o financiera bajo ninguna circunstancia de presión. La comunicación con el Gaula a través de la línea 165 debe ser la prioridad para recibir asesoría profesional especializada.
Respecto al secuestro tipo "paseo millonario", las investigaciones evidencian que este delito sigue afectando principalmente a hombres en entornos de movilidad. Para reducir los riesgos asociados al transporte, se recomienda solicitar servicios únicamente mediante aplicaciones autorizadas y verificadas. Es vital compartir la ubicación en tiempo real con familiares y verificar siempre los datos del vehículo antes de abordar. Estar alerta a cambios de ruta injustificados durante el trayecto puede salvar la vida del pasajero en situaciones de peligro real.
Durante el desplazamiento, se aconseja no suministrar información personal o detalles sobre la capacidad financiera a los conductores o acompañantes sospechosos. En caso de ser víctima de una retención ilegal, la prioridad absoluta debe ser proteger la vida y la integridad física propia. Se recomienda mantener la calma, evitar confrontaciones directas con los delincuentes y observar detalles que sirvan para la posterior identificación. Una vez recuperada la libertad, denunciar de inmediato permite activar la respuesta institucional y el rastreo criminal.
La fuerza pública reafirma su compromiso de enfrentar con contundencia la extorsión y el secuestro en todas sus modalidades delictivas actuales. El trabajo articulado con las autoridades judiciales y las Fuerzas Militares busca afectar directamente las estructuras criminales que operan en las ciudades. Fortalecer la seguridad y garantizar la convivencia ciudadana es el objetivo primordial de las operaciones desplegadas en el territorio. La protección de la vida es el eje central de las estrategias de seguridad democrática lideradas institucionalmente.
Finalmente, la prevención se consolida como la herramienta más eficaz para derrotar las pretensiones de los grupos al margen de la ley. Es fundamental que los ciudadanos cuenten con los conocimientos técnicos necesarios ante situaciones de riesgo en las vías públicas. La seguridad es una responsabilidad compartida que requiere de una denuncia activa y constante por parte de toda la población civil colombiana. El país avanza hacia un entorno más seguro mediante el uso inteligente de la tecnología y la confianza ciudadana.
