Las Fuerzas Militares de Colombia actualizaron este 24 de marzo de 2026 el reporte oficial sobre el siniestro aéreo ocurrido en cercanías a Puerto Leguízamo, Putumayo. Tras consolidar los datos del accidente del avión Hércules C-130, se estableció que en la aeronave viajaban 126 personas en total. El saldo final confirmado por las autoridades arroja 69 víctimas fatales y 57 uniformados heridos. Este hecho representa una de las tragedias más dolorosas para la Fuerza Aeroespacial y el Ejército Nacional en la historia reciente del país.
La operación de evacuación aeromédica permitió el traslado inmediato de los 57 sobrevivientes hacia centros asistenciales de alta complejidad en Bogotá y Florencia. Los uniformados heridos presentan diversas lesiones de consideración y reciben actualmente atención médica especializada por parte de equipos multidisciplinarios del sector salud militar y civil. La prioridad de las instituciones castrenses es garantizar la estabilidad clínica de cada uno de los afectados tras el fuerte impacto de la aeronave FAC 1016. La respuesta logística se ejecutó bajo estrictos protocolos de emergencia nacional hoy.
En la ciudad de Bogotá, el Hospital Militar Central recibió a 23 de los uniformados heridos para brindarles cuidados intensivos y quirúrgicos de urgencia. Entre los pacientes atendidos en este centro de referencia se encuentran los capitanes Germán Suárez Rodríguez y Melqui Alejandro Rodríguez, además de varios soldados profesionales y técnicos de la institución. Los especialistas médicos trabajan incansablemente para tratar traumas múltiples y fracturas derivadas del siniestro ocurrido en el sur del país. La evolución de los heridos es monitoreada permanentemente por el mando superior militar actualmente.
Por otra parte, el Batallón de Sanidad Militar en la capital colombiana alberga a otros 26 uniformados que presentan heridas de diversa gravedad tras el accidente. En este recinto médico se encuentran soldados profesionales como Celio Alejandro Nastacuas y Yeferson Fabián Torres, quienes reciben acompañamiento terapéutico constante por parte del personal de salud. La institución ha dispuesto los recursos necesarios para asegurar una recuperación integral de estos valientes servidores del Estado. Los familiares de los pacientes ya cuentan con acceso a información diaria sobre los diagnósticos médicos específicos.
La red hospitalaria del departamento del Caquetá también desempeña un papel fundamental en la atención de los heridos evacuados desde la zona del siniestro. En el Hospital Medilaser de Florencia permanecen bajo observación el subteniente Jhonier Alberto Rodríguez y el soldado profesional Miguel Ángel Ortiz. Asimismo, la Clínica CEDIM atiende a otros 5 uniformados, mientras que el soldado profesional Luis Jader España Marquinez ya recibió el alta médica satisfactoria. La coordinación entre los centros asistenciales regionales y la sanidad militar ha sido clave para salvar vidas valiosas tras la emergencia.
Respecto a las 69 personas fallecidas, las autoridades confirmaron que los cuerpos fueron trasladados a la ciudad de Bogotá para realizar los procedimientos legales de identificación. El trabajo articulado con Medicina Legal permite avanzar en los actos urgentes necesarios para la plena entrega de los restos a sus seres queridos. Los fallecidos incluyen a 61 integrantes del Ejército Nacional, 6 miembros de la Fuerza Aeroespacial y 2 patrulleros policiales. La labor forense se realiza bajo estrictos estándares científicos para garantizar la transparencia del proceso judicial hoy.
El Comando General de las Fuerzas Militares dispuso equipos de apoyo psicológico para acompañar a las familias de los fallecidos y heridos de forma permanente. Estas células de atención integral operan en Bogotá y las regiones de origen de los uniformados para mitigar el impacto emocional de la tragedia. La asistencia administrativa también se ha fortalecido para facilitar los trámites prestacionales y de seguros correspondientes a cada caso individual. El compromiso institucional es no desproteger a los hogares que hoy sufren este suceso.
Finalmente, la nación rinde un tributo a los 69 héroes que perdieron la vida en el cumplimiento de su deber institucional en el Putumayo. Estos hombres y mujeres son recordados como hijos ejemplares de Colombia que vistieron el uniforme con honor y vocación de servicio. Su sacrificio supremo en la defensa de la ley deja una huella imborrable en la memoria colectiva del pueblo colombiano. El país entero se solidariza ante esta pérdida irreparable para la seguridad nacional hoy.
