Un juez penal de control de garantías de Bogotá impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo. Los dos hombres son señalados como los presuntos responsables del secuestro y hurto agravado cometido contra una mujer bajo la modalidad de paseo millonario. Los hechos delictivos ocurrieron el pasado 22 de febrero de 2026 en horas de la madrugada, generando una investigación exhaustiva por parte de las autoridades judiciales y policiales del país.
La captura de los procesados se logró gracias a un trabajo articulado entre la Fiscalía General de la Nación y unidades del Gaula de la Policía Nacional. Las diligencias judiciales se realizaron de manera simultánea en las localidades de Kennedy y San Cristóbal, ubicadas en el sur de la ciudad. Los investigadores recopilaron evidencias técnicas y testimoniales que permitieron identificar a los hermanos Gómez Cardozo como los ejecutores materiales de la retención ilegal y el robo sistemático a la ciudadana afectada.
Según el material probatorio, la víctima tomó un servicio de taxi en el sector de Chapinero con el objetivo de desplazarse hacia su lugar de residencia. El vehículo de transporte público era conducido por Juan Pablo Gómez, quien inició el recorrido de forma aparentemente normal. Sin embargo, el trayecto era vigilado de cerca por un automóvil particular en el que se movilizaba un grupo de delincuentes, entre ellos Diego Armando Gómez, quienes esperaban el momento oportuno para interceptar y abordar violentamente el taxi.
El ataque se produjo cuando el taxi se detuvo en el barrio Santa María del Lago, donde los cómplices subieron intempestivamente al vehículo para someter a la pasajera. Los asaltantes intimidaron permanentemente a la mujer utilizando amenazas físicas y verbales para obligarla a entregar todo el dinero en efectivo que portaba. Además, la presionaron para que facilitara el acceso a sus cuentas bancarias y otros productos financieros mediante el uso de sus dispositivos móviles personales durante la retención.
Los delincuentes lograron apoderarse de una suma cercana a los 40 millones de pesos tras realizar diversas transacciones y retiros electrónicos mientras mantenían a la víctima privada de su libertad. La mujer permaneció bajo el control de sus captores durante un periodo de más de 40 horas, tiempo en el cual sufrió agresiones psicológicas constantes. Esta prolongada retención ilegal permitió a los asaltantes vaciar sus activos financieros antes de decidir el lugar donde abandonarían a la ciudadana para emprender su huida.
Finalmente, la víctima fue abandonada en una zona despoblada de la vía que conduce desde Bogotá hacia el municipio de Choachí, en el departamento de Cundinamarca. Tras ser auxiliada, la mujer presentó la denuncia formal que activó los protocolos de búsqueda del Gaula de la Policía Nacional. El rastreo de los movimientos bancarios y el análisis de las cámaras de seguridad en el sector de Chapinero fueron fundamentales para reconstruir la ruta seguida por los criminales aquel 22 de febrero.
Por estos hechos de extrema gravedad, una fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales imputó a los capturados los delitos de secuestro extorsivo agravado y hurto calificado. Durante las audiencias concentradas realizadas este 28 de marzo de 2026, los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo decidieron aceptar la totalidad de los cargos formulados por el ente acusador. Esta aceptación de cargos agiliza el proceso penal y encamina a los procesados hacia una sentencia condenatoria.
La decisión del juez de enviarlos a un centro carcelario busca proteger a la comunidad de una estructura criminal que demostró un alto nivel de planeación y violencia. La Fiscalía continuará con las indagaciones para dar con el paradero de los demás hombres que integraban el carro particular de apoyo durante el secuestro. Con esta medida de aseguramiento, las instituciones de justicia envían un mensaje claro de contundencia contra las bandas que utilizan el servicio público de taxi para delinquir.
