El Encuentro Nacional de Secretarías de Educación 2026 concluyó con éxito en las instalaciones de Ágora Bogotá, reuniendo a más de 600 asistentes del sector pedagógico. Durante 3 jornadas de trabajo intenso, los representantes de las 97 Entidades Territoriales Certificadas alinearon sus estrategias para garantizar que la formación sea un derecho pertinente y de alta calidad. Este espacio de articulación técnica permitió que las regiones coordinaran políticas públicas orientadas a fortalecer el sistema de enseñanza en todo el territorio colombiano.
Uno de los ejes centrales del evento fue el análisis del financiamiento y la Ley de Competencias para cubrir el déficit estructural de la canasta educativa. Las autoridades explicaron que se priorizarán los municipios PDET, las zonas ZOMAC y aquellos territorios con una alta densidad étnica. El objetivo es ajustar el Sistema General de Participaciones para alcanzar una equidad real en la distribución de los recursos públicos. La planeación financiera actual busca alinearse con las realidades regionales para fortalecer la autonomía de los entes territoriales.
La transformación curricular ocupó un lugar destacado con la participación de 148 líderes de calidad que trabajaron en la actualización de los planes de estudio. En estas mesas técnicas se integró la formación socioemocional y la resignificación del tiempo escolar como pilares del desarrollo juvenil. La intención de las autoridades educativas es que el currículo nacional esté estrechamente articulado con los proyectos de vida de los estudiantes. Se busca que la escuela sea un espacio de innovación que responda a las necesidades del siglo 21.
En cuanto a la soberanía tecnológica, el viceministro de Transformación Digital socializó la Misión 2035, la cual plantea la creación de una Sociedad 5.0 en el país. Esta visión busca que la innovación técnica esté siempre al servicio del bienestar humano y la educación pública. La integración de herramientas digitales en las aulas de clase se considera una prioridad para cerrar las brechas de aprendizaje entre las zonas urbanas y rurales. El Ministerio de Tecnologías de la Información colaborará activamente en este proceso de modernización.
La equidad y el enfoque étnico fueron validados mediante la presencia de la Comisión Pedagógica Nacional de comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras. Bajo la premisa de ser iguales en derechos pero diversos en identidad, se acordó respetar los saberes ancestrales en los modelos educativos regionales. Este enfoque garantiza que la educación inicial y básica sea respetuosa con la herencia cultural de cada territorio. La validación de estos saberes es fundamental para construir una nación incluyente que valore su diversidad étnica y lingüística.
Respecto al acceso y la permanencia, se definieron soluciones logísticas para atender la dispersión rural y los fenómenos migratorios mediante modelos educativos flexibles. Un punto clave fue la apuesta de la Unidad de Alimentos para Aprender, que busca comprar el 30% de sus insumos a productores locales. Esta estrategia no solo mejora la seguridad alimentaria de los estudiantes a través del PAE, sino que también fortalece la economía campesina regional. La meta es asegurar que ningún niño abandone el sistema escolar por falta de alimentación.
El encuentro también facilitó un diálogo técnico entre los viceministerios de Educación y de Relaciones Laborales para avanzar en las garantías de asociación sindical. La viceministra Sandra Milena Muñoz participó en estas mesas para atender los requerimientos de los entes de control y las organizaciones de trabajadores. Se busca que el entorno laboral de los docentes sea estable y digno para favorecer la calidad de la enseñanza. La concertación entre el Gobierno y los sindicatos es vista como un paso necesario para la estabilidad del sistema.
Finalmente, la viceministra Maritza Molina Acosta reafirmó el compromiso institucional de convertir el Plan Decenal en acciones concretas dentro de cada aula de Colombia. El evento cerró con la firma de acuerdos que permitirán un seguimiento riguroso a los compromisos adquiridos por las secretarías de educación departamentales y municipales. Con esta hoja de ruta definida, el país se encamina hacia una transformación educativa que prioriza la observación y la escucha sobre los modelos de medición tradicionales.
