A medida que se acerca el FIFA World Cup 2026, el país enfrenta un desafío que va más allá del fútbol: su nivel de inglés. El evento, que reunirá a millones de personas de distintas culturas, pondrá en evidencia la capacidad de comunicación global de los ciudadanos, en un contexto donde este idioma funciona como puente común.
Las cifras reflejan un rezago importante. Según el índice EF English Proficiency Index de EF Education First, Colombia ocupa el puesto 76 a nivel mundial en dominio del inglés, ubicándose por debajo de varios países de América Latina. Este resultado evidencia una brecha estructural en la enseñanza del idioma en el país.
Para expertos de Kumon, el problema radica en modelos educativos tradicionales que no responden a las necesidades individuales de los estudiantes. En muchos casos, los grupos numerosos y los ritmos homogéneos dificultan el desarrollo pleno de habilidades lingüísticas.
“El inglés hoy es una necesidad básica y una ventaja competitiva. Se ha convertido en el alfabetismo funcional del siglo XXI”, explicó Ricardo Anzola, experto en enseñanza del idioma. Según el especialista, no dominar esta lengua limita el acceso a información clave y reduce las oportunidades laborales.
El impacto va más allá del ámbito educativo. La falta de dominio del inglés puede afectar la competitividad del país frente a la región, especialmente en sectores como tecnología, ingeniería y servicios globales, donde la comunicación internacional es esencial.
Los especialistas advierten que esta situación también puede incidir en la atracción de inversión extranjera. Si el talento local no cumple con los estándares de comunicación global, las empresas podrían optar por establecer operaciones en otros países con mayor preparación lingüística.
Frente a este panorama, una de las principales recomendaciones es iniciar el aprendizaje del idioma desde edades tempranas. Durante la infancia, el cerebro presenta una mayor capacidad para adquirir habilidades lingüísticas, lo que facilita el desarrollo de la fluidez a largo plazo.
Además, se plantea la necesidad de un compromiso desde el entorno familiar. En medio de múltiples actividades extracurriculares, los expertos sugieren priorizar aquellas que aporten herramientas clave para el futuro académico y profesional de los niños y jóvenes.
En un escenario global como el Mundial 2026, donde la interacción entre culturas será constante, el dominio del inglés se convierte en una herramienta fundamental. Para Colombia, el reto es claro: fortalecer su formación en este idioma y prepararse para competir en un mundo cada vez más conectado.

