La Policía Nacional capturó en Girardot, Cundinamarca, a un hombre señalado de atacar con arma cortopunzante a su expareja sentimental en un hecho que ahora es investigado como tentativa de feminicidio agravado. La detención se produjo tras ocho meses de labores de seguimiento e investigación adelantadas por las autoridades. El capturado deberá responder también por el delito de violencia intrafamiliar agravada, luego de que un juez de la República ordenara su reclusión preventiva en un centro penitenciario.
De acuerdo con las autoridades, el ataque se produjo cuando el agresor habría arremetido contra la víctima con un arma cortopunzante, causándole múltiples heridas en el tórax y las extremidades. Como consecuencia de la agresión, la mujer sufrió lesiones de gravedad que derivaron en la pérdida de movilidad en una de sus manos, situación que ha impactado significativamente su estado de salud y su calidad de vida.
Las investigaciones también revelaron que el hecho de violencia ocurrió en presencia de la hija de la víctima, una menor de 12 años. Este episodio generó una profunda afectación emocional y psicológica en la familia, agravada por el contexto de amenazas y hostigamientos que, según las autoridades, el agresor habría continuado realizando posteriormente a través de mensajes enviados por aplicaciones de mensajería instantánea.
Para lograr la captura del sospechoso, investigadores de la Policía Nacional adelantaron un trabajo exhaustivo de recolección de pruebas y verificación de información. Entre las labores desarrolladas se incluyó el análisis técnico de audios y videos relacionados con las amenazas digitales, así como la revisión de elementos probatorios que permitieron fortalecer el proceso judicial.
Las autoridades también realizaron labores de seguimiento y vigilancia en la zona donde se encontraba el indiciado. Este trabajo incluyó la verificación de cámaras de seguridad, recorridos de vecindario y otras actividades investigativas que permitieron establecer con precisión la ubicación del sospechoso y facilitar el cumplimiento de la orden de captura emitida por la Fiscalía General de la Nación.
Durante el proceso investigativo se adelantaron entrevistas a testigos y se recopilaron pruebas físicas que permitieron individualizar al presunto agresor y sustentar la solicitud de captura ante la autoridad judicial. Estas diligencias permitieron consolidar el material probatorio necesario para avanzar en la judicialización del caso.
Las autoridades también informaron que el capturado registra antecedentes judiciales por el delito de homicidio, lo que lo convierte en un individuo de alta peligrosidad. Tras su captura, fue puesto a disposición de las autoridades competentes y deberá enfrentar el proceso penal correspondiente por los delitos de feminicidio agravado en grado de tentativa y violencia intrafamiliar agravada.
Un juez de la República ordenó medida de aseguramiento intramural en establecimiento penitenciario mientras avanza el proceso judicial. La Policía Nacional reiteró su compromiso con la protección de las mujeres e invitó a la ciudadanía a denunciar cualquier hecho de violencia a través de la Línea Púrpura 155, destinada a orientar a mujeres víctimas de violencia, o mediante la línea de emergencia 123.

