En el Foro Nacional organizado por Asocoldro durante marzo de 2026, los aspirantes presidenciales trazaron su hoja de ruta para el sector. Claudia López, Mauricio Lizcano y Roy Barreras analizaron el rol estratégico del droguista detallista en la agenda pública nacional. Al encuentro también asistieron fórmulas vicepresidenciales como Juan Daniel Oviedo y Edna Bonilla para discutir soluciones. El consenso fue unánime: las droguerías independientes son una solución logística desaprovechada actualmente.
Frente a las graves fallas en la dispensación de medicamentos, los candidatos coincidieron en integrar formalmente esta red capilar. Roy Barreras y Claudia López destacaron al droguista como el verdadero médico de barrio indispensable para descongestionar hospitales. Propusieron el uso de herramientas tecnológicas avanzadas, como la historia clínica en línea, para articular estos puntos de venta. Esta medida garantizaría que el acceso a medicinas sea eficiente en las zonas más apartadas.
Para nivelar la competencia frente a las grandes cadenas, Mauricio Lizcano planteó proteger a los microempresarios del sector salud. Edna Bonilla sugirió establecer un impuesto de renta diferencial para este eslabón olvidado de la cadena productiva nacional. También se propuso exigir una vigilancia estricta por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio sobre los monopolios. Hacer cumplir las distancias mínimas entre establecimientos evitaría la canibalización del ecosistema comercial barrial colombiano.
La inseguridad y la extorsión carcelaria fueron temas centrales de preocupación para todos los asistentes al foro gremial. Juan Daniel Oviedo propuso el bloqueo tecnológico definitivo de la señal celular en los centros penales del país. Por su parte, Claudia López planteó construir prisiones exclusivas para extorsionistas y crear una fiscalía antimafia especializada. El Estado debe recuperar el control territorial absoluto para frenar el contrabando y la falsificación de medicinas esenciales.
Lucía Monsalve Rodríguez, directora de Asocoldro, exigió que el gremio sea reconocido como un actor insustituible en la política. Los agremiados representan el primer punto de acceso a la salud para millones de colombianos en los municipios. La presencia institucional suele ser insuficiente en los barrios populares, donde la droguería de barrio salva vidas diariamente. El reconocimiento formal permitiría que estos empresarios participen activamente en la construcción de nuevas leyes.
Las cifras del sector respaldan la urgencia de estas propuestas para fortalecer el tejido empresarial de proximidad actual. Asocoldro representa la fuerza productiva de más de 6.300 micro, pequeños y medianos empresarios en los 32 departamentos. Esta inmensa red sostiene 10.000 droguerías que garantizan el suministro de medicamentos básicos a la población civil. Este motor económico genera más de 100.000 empleos formales directos, impulsando la estabilidad financiera en las regiones colombianas.
El tejido empresarial de las droguerías representa la primera barrera de contención del sistema de salud en el territorio. En gran parte del país, estos locales son el único salvavidas de acceso médico con el que cuentan. Los candidatos presidenciales reconocieron que sin el apoyo de los droguistas, cualquier reforma al sistema de salud fracasaría. La integración logística de la última milla es la clave para reducir las brechas sociales existentes.
Finalmente, el foro cerró con el compromiso de incluir estas visiones en los programas de gobierno para mayo próximo. La protección del comercio local frente a la inseguridad será una prioridad para la próxima administración nacional electa. Los droguistas esperan que estas promesas se traduzcan en políticas públicas reales que fortalezcan su labor social diaria. La salud de los colombianos depende de una red de distribución de medicamentos que sea transparente y cercana.
