El Banco de Desarrollo para América Latina y el Caribe, CAF, y el Instituto ALARI de la Universidad de Harvard suscribieron un histórico Memorando de Entendimiento. Este acuerdo, firmado en el Centro de Convenciones Ágora de Bogotá, busca fortalecer el conocimiento y el liderazgo de las comunidades afrodescendientes en toda la región. La vicepresidenta Francia Elena Márquez Mina participó como invitada de honor en este evento realizado durante el Foro CELAC-África. La alianza académica y financiera pretende rediseñar las políticas públicas con un enfoque de justicia étnico-racial.
La alta mandataria resaltó que los estudios afrolatinoamericanos son fundamentales para repensar el continente bajo una clave de equidad y reparación histórica. Márquez Mina recordó que estas conversaciones iniciaron en 2024, tras recibir la prestigiosa Medalla W.E.B. Du Bois otorgada por la institución estadounidense. Para la vicepresidenta, este proyecto de colaboración permitirá generar investigaciones profundas que transformen las realidades territoriales de las poblaciones más excluidas. Esta unión entre CAF y Harvard representa una promesa de futuro dedicada a la educación superior inclusiva.
El director de ALARI, Alejandro de la Fuente, enfatizó que no existe un verdadero bienestar o democracia sin una justicia racial efectiva en las agendas globales. El acuerdo permitirá estructurar visiones innovadoras que pongan la inclusión en el centro de las estrategias de inversión del banco de desarrollo regional. Según el académico, es preciso crear nuevas estructuras de producción de conocimientos que integren los saberes ancestrales de las comunidades. La academia servirá como un puente técnico para enriquecer los procesos de cambio social y político en Latinoamérica.
Por su parte, el presidente de CAF, Sergio Díaz-Granados, señaló que este convenio es un paso firme para superar las brechas de desigualdad persistentes. El banco busca ensanchar su comprensión sobre cómo incorporar temas de justicia étnico-racial en sus modelos de financiación y desarrollo económico sostenible. Cerrar las deudas históricas con las comunidades afrodescendientes es una prioridad para la institución multilateral en el actual contexto global. Este esfuerzo conjunto pretende derribar las barreras estructurales que han limitado el progreso de millones de ciudadanos caribeños.
El memorando contempla 4 componentes principales, destacando un programa de becas para que investigadores afrodescendientes realicen estancias académicas en la Universidad de Harvard. También se desarrollarán seminarios especializados dirigidos a formar líderes en los sectores público, privado, académico y social de la región. Estas capacitaciones pondrán un énfasis especial en el diseño de iniciativas inclusivas y políticas gubernamentales con impacto real en los territorios. La formación de alto nivel es vista como el motor principal para la transformación de las estructuras de poder.
Adicionalmente, el acuerdo garantiza el apoyo financiero a la Conferencia Continental de ALARI y el respaldo total al archivo digital de investigaciones afrolatinoamericanas. Esta plataforma tecnológica está destinada a preservar y difundir materiales educativos, históricos y culturales de incalculable valor sobre la presencia negra en el continente. El archivo permitirá que las nuevas generaciones accedan a documentos que han sido históricamente invisibilizados por los sistemas educativos tradicionales. La digitalización del conocimiento es una herramienta poderosa para la recuperación de la memoria colectiva regional.
La vicepresidenta Márquez expresó su satisfacción por la apertura de estas puertas académicas para los investigadores e investigadoras de América Latina y el Caribe. Los estudios podrán profundizar en temas cruciales como los sistemas de cuidado, la cooperación Sur-Sur y el desarrollo productivo agrícola sostenible. También se impulsarán soluciones en los campos de la tecnología, la ciencia, la innovación y la salud con una perspectiva étnica diferencial. La meta es restaurar la dignidad de los pueblos mediante la producción científica soberana y situada.
Finalmente, la firma de este Memorando de Entendimiento cierra una jornada de avances significativos en el marco del foro internacional celebrado en la capital colombiana. El compromiso de Harvard y CAF asegura una inversión sostenida en el capital humano afrodescendiente durante los próximos años de ejecución del proyecto. Bogotá se consolida así como el escenario donde se gestan las alianzas educativas más ambiciosas para el Sur Global. La educación de excelencia deja de ser un privilegio para convertirse en una herramienta de liberación étnica.
