Bogotá se consolida como el epicentro del turismo en América Latina al proyectar la llegada de 15,3 millones de visitantes para el cierre de 2026. Según el Boletín de Cifras del Observatorio de Turismo, esto representa un crecimiento del 4,5% frente al año anterior. Este dinamismo responde a la recuperación plena del sector postpandemia y al fortalecimiento de la capital como un nodo estratégico de cultura, negocios y conectividad aérea regional.
Durante el primer bimestre de 2026, la ciudad ya recibió 321.810 visitantes extranjeros, lo que significa un aumento del 3,1% en comparación con el mismo periodo de 2025. Los principales países emisores de viajeros hacia la capital colombiana son Estados Unidos (12,6%), México (8,2%) y España (5,8%). El turismo sigue siendo el motivo de viaje predominante, concentrando el 53,2% de las llegadas internacionales a la ciudad.
La conectividad aérea ha sido el gran motor de este crecimiento. En enero de 2026, se registraron 15.753 vuelos hacia Bogotá, movilizando a más de 2,1 millones de pasajeros. El aeropuerto El Dorado mantuvo una ocupación promedio del 86,2%, superando en 1,1 puntos porcentuales las cifras del año pasado. Se estima que para el trimestre de febrero a abril se oferten 2,56 millones de sillas en vuelos internacionales desde 31 países diferentes.
Por vía terrestre, la Terminal de Transporte de Bogotá movilizó a 2,3 millones de pasajeros entre enero y febrero, reafirmando su papel como el principal centro de conexión del país. El flujo terrestre creció un 0,4%, con la Terminal Salitre concentrando el 54,6% de la operación. Este movimiento constante de viajeros nacionales e internacionales fortalece la economía de servicios en las diferentes localidades, especialmente en zonas de alto impacto comercial y hotelero.
El sector turístico se ha consolidado como un generador de empleo vital para la capital. Entre noviembre de 2025 y enero de 2026, el turismo generó un promedio mensual de 115.272 empleos, lo que equivale al 2,7% del total de ocupados en la ciudad. Los sectores conexos, como la gastronomía y los eventos, crecieron un 10,2%, mientras que el empleo en el sector directo (alojamiento y agencias) aumentó un 13,8%.
La oferta de servicios también se ha diversificado y expandido notablemente. A febrero de 2026, Bogotá cuenta con 15.816 prestadores de servicios turísticos con Registro Nacional de Turismo (RNT) activo. De este total, el 61% corresponde a viviendas turísticas, seguidas por agencias de viajes con un 18,3%. El incremento del 34% en operadores de plataformas digitales desde 2024 refleja una adaptación rápida de la ciudad a las nuevas tendencias del mercado global.
Pese al aumento de visitantes, la tasa de ocupación hotelera en enero se situó en un 46,3%, presentando un ajuste de 2,7 puntos frente al año anterior. Este fenómeno sugiere retos importantes en la absorción de la oferta y la competencia frente a nuevos formatos de alojamiento. Sin embargo, la amplia variedad de atractivos, que suma 557 puntos de interés entre museos, parques y escenarios culturales, garantiza un flujo constante de actividades para los visitantes.
Finalmente, las proyecciones para el resto del año son optimistas debido a la estabilidad macroeconómica del sector, que aportó un valor agregado de $1.473 millones en el primer trimestre. Bogotá no solo atrae por su oferta urbana, sino por ser la puerta de entrada a la diversidad de Colombia. La gestión del Instituto Distrital de Turismo continuará enfocada en posicionar a la ciudad como un destino competitivo, sostenible y de talla mundial en este 2026.
