Bogotá adopta el Decreto 069 de 2026 para erradicar la explotación animal

 

La Alcaldía Mayor de Bogotá expidió recientemente el Decreto 069 de 2026, una normativa histórica que adopta el Plan para un Espacio Público Libre de Explotación Económica de Animales y Maltrato Animal. Esta medida surge como respuesta a la necesidad de fortalecer la protección de especies que han sido tradicionalmente instrumentalizadas con fines de lucro en plazas y parques capitalinos. La decisión marca un precedente en la gestión de políticas públicas, buscando transformar la relación de la ciudadanía con los seres sintientes que habitan el entorno urbano actualmente.

El diagnóstico realizado previamente por el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal identificó múltiples problemáticas críticas que vulneran la integridad de diversas especies en la ciudad. En las verificaciones técnicas se evidenciaron casos de tenencia irresponsable y actos de crueldad, especialmente en especies mayores como llamas, alpacas y caballos. Estas actividades comerciales no solo afectan la salud física de los animales, sino que también generan impactos negativos en el uso adecuado del espacio público bogotano. El decreto prohíbe ahora estas prácticas de explotación económica.

Antonio Hernández Llamas, director del IDPYBA, destacó que este decreto representa un cambio de paradigma fundamental en la relación de la capital con sus animales. “No solo estamos protegiendo su vida y bienestar, también el Distrito permite acompañar a las personas hacia alternativas dignas y sostenibles, libres de maltrato”, aseguró el funcionario. Según Hernández, la medida es un paso hacia un modelo de urbe mucho más empática, cuidadora y responsable con el medio ambiente, posicionando a Bogotá como un referente regional en bienestar animal durante este 2026.

La implementación de esta ambiciosa estrategia distrital se desarrollará a través de tres etapas técnicas claramente definidas para garantizar una transición justa. La primera fase consiste en la caracterización detallada de los animales involucrados y de sus cuidadores, labor liderada por el IDPYBA y el IPES. Este censo permitirá entender la realidad socioeconómica de las familias implicadas para diseñar soluciones a la medida de sus necesidades. La administración busca asegurar que el proceso sea transparente y reconozca la vulnerabilidad de los actores sociales vinculados anteriormente.

En la segunda etapa, la Secretaría de Desarrollo Económico y el Instituto Distrital de Turismo formularán una ruta de atención específica para la reconversión productiva. Esta oferta institucional incluirá programas de formación técnica, adaptación laboral y mecanismos de compensación económica para la población caracterizada. El objetivo es brindar herramientas reales para que los antiguos tenedores de animales puedan emprender nuevos caminos laborales dentro de la legalidad. Se busca que la transición hacia una economía libre de maltrato animal sea sostenible para todos los involucrados.

La fase final contempla la implementación progresiva y gradual de las medidas de retiro de los animales del espacio público bogotano. Durante este periodo de 15 meses, el IDPYBA será la entidad encargada de acoger, custodiar y promover la adopción responsable de las especies rescatadas. Se garantizará que los animales reciban atención veterinaria especializada y que nunca más regresen a situaciones de explotación comercial. El Instituto se compromete a vigilar el bienestar de cada ejemplar intervenido para asegurar su recuperación integral y una vida digna.

Complementariamente, el Distrito adelantará campañas pedagógicas masivas para promover una cultura ciudadana basada en el respeto profundo por la vida animal en todas sus formas. Se busca incentivar prácticas de turismo y recreación que sean éticas, invitando a los ciudadanos a no participar en actividades que impliquen sufrimiento. Las autoridades recordaron que los casos de presunto maltrato pueden reportarse a través de la Línea 123 o los canales oficiales de la Fiscalía General de la Nación. La vigilancia ciudadana es clave para el éxito.

Finalmente, el Decreto 069 de 2026 se consolida como una herramienta jurídica esencial para el bienestar de la fauna en la capital colombiana. La articulación entre diversas entidades garantiza que la protección animal no descuide el tejido social de las poblaciones más vulnerables. Bogotá avanza así hacia un futuro donde el disfrute del espacio público sea el reflejo de una sociedad civilizada y compasiva. Antonio Hernández Llamas reiteró que el IDPYBA trabajará incansablemente para que esta política pública se traduzca en resultados tangibles y duraderos para la ciudad.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Publicidad