Balance histórico del Foro CELAC-África: Bogotá consolida la ruta de la dignidad

 

La vicepresidenta Francia Elena Márquez Mina presentó un balance altamente positivo tras la clausura del Foro de Alto Nivel CELAC-África en la capital colombiana. El evento, que reunió a delegaciones de 47 países, se consolidó como una plataforma inédita para el nuevo multilateralismo del Sur Global. Durante 4 días de intensas jornadas, cerca de 5.000 asistentes, entre líderes, académicos y empresarios, tejieron lazos de cooperación estratégica. La alta mandataria destacó que este encuentro representa un compromiso férreo para construir paz en un mundo atravesado por múltiples crisis globales.

En materia comercial, el foro alcanzó una cifra histórica de 60.000 millones de pesos en operaciones proyectadas, según datos oficiales de ProColombia. Un aspecto relevante es que 22.000 millones de esta suma corresponden a negocios concretados por microempresarios y nuevos emprendedores nacionales. El hito principal fue la firma del acuerdo marítimo entre Colombia y Ghana para conectar los puertos de Cartagena y Tema. Actualmente, se coordina el primer envío fletado con productos esenciales como el azúcar y el arroz hacia el continente africano.

Respecto a la transición energética, se estableció una hoja de ruta conjunta para potenciar la voz de las regiones ante los organismos internacionales. El objetivo primordial es cerrar las brechas sociales de acceso a la electricidad que afectan a 600 millones de personas en África. En América Latina y el Caribe, esta problemática impacta todavía a 16 millones de ciudadanos en zonas rurales dispersas. Las alianzas estratégicas permitirán el intercambio de tecnologías limpias y conocimientos técnicos para garantizar una soberanía energética sostenible y equitativa.

El campo tecnológico también registró avances significativos con la puesta en marcha de una agenda compartida de equidad digital y conectividad. Los países participantes acordaron trabajar en el desarrollo de capacidades locales, innovación constante y el uso ético de la inteligencia artificial. La soberanía tecnológica se posicionó como un eje fundamental para evitar nuevas formas de dependencia económica en la era del conocimiento global. Este diálogo estratégico busca que las herramientas digitales sirvan para reducir la exclusión y potenciar el talento de la juventud.

En el ámbito educativo, se concretó una alianza entre el Banco de Desarrollo CAF y el Instituto ALARI de la Universidad de Harvard. Este acuerdo permitirá ensanchar los horizontes del conocimiento para avanzar firmemente en una agenda de justicia étnico y racial permanente. Asimismo, el Ministerio de Ciencias de Colombia anunció un concurso de movilidad académica internacional para investigadoras afrodescendientes e indígenas hacia Kenia y Nigeria. Un total de 40 científicas colombianas podrán realizar estancias cortas para desarrollar proyectos en bioeconomía y soberanía sanitaria.

La equidad de género fue otro pilar fundamental con la creación de la Alianza Estratégica de Mujeres Africanas, Afrodescendientes e Indígenas. Esta plataforma de articulación busca potenciar el liderazgo femenino en la construcción de paz, sostenibilidad y libertad en los territorios. Las mujeres de ambos continentes trabajarán unidas para asegurar que la dignidad humana esté en el centro de todas las políticas públicas regionales. El compromiso de las lideresas es fundamental para garantizar que los acuerdos del foro tengan un impacto social real.

La vicepresidenta agradeció al presidente Gustavo Petro por asignarle la tarea de liderar este foro estratégico para la política exterior nacional. Márquez Mina resaltó que Colombia es el país de la belleza y la vida, invitando a todos los delegados internacionales a regresar pronto. El equipo de la Vicepresidencia trabajó arduamente para que los 18 representantes de naciones africanas se sintieran como en su propio hogar. El éxito logístico y diplomático del evento posiciona a Bogotá como un referente mundial de la integración Sur-Sur.

Finalmente, el Foro CELAC-África cierra sus puertas habiendo sembrado esperanza y oportunidades concretas para las poblaciones más jóvenes del planeta. La reconstrucción de una historia común, marcada por el dolor del colonialismo, se transforma hoy en una apuesta colectiva por el bienestar. Los resultados en comercio, educación y tecnología demuestran que la unión de los pueblos es el camino real hacia la justicia económica. El legado de este encuentro en Ágora será el cimiento de una relación estructurada, digna y duradera.

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