Avanza a paso firme la conexión subterránea entre las avenidas Américas y 68

 

La administración del alcalde Carlos Fernando Galán reportó un progreso histórico en la construcción del deprimido vehicular que unirá las troncales de TransMilenio en el occidente. El director del Instituto de Desarrollo Urbano, Orlando Molano, realizó un recorrido de verificación técnica por el denominado grupo tres de la avenida 68. Este proyecto estratégico, ubicado entre la avenida de Las Américas y la calle 13, alcanzó recientemente un ochenta y dos por ciento de ejecución total. La obra representa una solución definitiva para optimizar el flujo del transporte masivo.

El deprimido, diseñado para uso exclusivo del sistema TransMilenio, registró un salto operativo notable durante los últimos veinticuatro meses de gestión distrital. Al inicio del periodo de gobierno en enero de dos mil veinticuatro, el paso subterráneo presentaba apenas un doce por ciento de avance físico. Actualmente, la estructura ya alcanza un 85% de obra, restando solo sesenta metros para unir los dos frentes de excavación. Este hito constructivo permitirá conectar de manera bidireccional el occidente con las troncales del norte y centro.

La infraestructura cuenta con casi quinientos metros de largo y un gálibo de ocho metros de altura para garantizar el paso seguro de los buses articulados. Según confirmó el director Molano, este año se logrará la interconexión plena que llevará el sistema desde Las Américas hasta la calle 26. La reducción en los tiempos de viaje será el principal beneficio para los usuarios que se desplazan diariamente por estos corredores. El proyecto soluciona un nudo logístico histórico que afectaba la velocidad comercial del transporte público capitalino.

Las localidades de Kennedy, Fontibón y Puente Aranda serán las zonas beneficiadas directamente por la puesta en marcha de esta moderna interconexión vial subterránea. El avance del grupo completo refleja una recuperación significativa frente al panorama crítico recibido a principios de dos mil veinticuatro por el IDU. En aquel momento, la ejecución apenas rozaba el 36%, evidenciando un retraso considerable respecto al cronograma inicial. El ritmo de trabajo actual busca compensar los tiempos perdidos para entregar la obra funcionalmente.

Además de la calzada vehicular, el contrato estipula la entrega de cerca de treinta mil metros cuadrados de nuevo espacio público y zonas verdes. El entorno contará con una estación de TransMilenio moderna, un puente peatonal seguro y un kilómetro adicional de vía completamente rehabilitada. El director Molano aseguró que seguirán trabajando intensamente para cumplir con la instrucción del alcalde Galán de finalizar los frentes críticos. La transformación urbana del sector incluye mejoras en la iluminación y la señalización para los peatones y ciclistas.

Dentro de las actividades vigentes en el deprimido, los operarios trabajan en la instalación de aceros estructurales y la fundición de vigas inferiores de soporte. Simultáneamente, se adelanta la construcción de una estación de bombeo especializada para el manejo adecuado de las aguas lluvias estacionales. Este componente técnico tiene como objetivo evitar inundaciones dentro del túnel durante la temporada invernal que suele afectar la capital. El sistema de drenaje garantiza la operatividad constante de la vía sin importar las condiciones climáticas extremas de la sabana.

En cuanto al balance general de la avenida 68, la actual administración recibió los nueve grupos de obra con un retraso generalizado. El promedio de ejecución en enero de dos mil veinticuatro era del cuarenta y dos por ciento, cuando técnicamente debería superar el setenta y siete. Gracias a los planes de contingencia y la supervisión estricta en el territorio, el avance global ya se sitúa por encima del setenta y siete por ciento. El Distrito mantiene una vigilancia técnica diaria sobre cada tramo.

Finalmente, el compromiso del Instituto de Desarrollo Urbano es entregar un corredor que transforme la calidad de vida de los habitantes del occidente bogotano. La conexión de las Américas con la calle 26 a través de la 68 es una pieza clave del sistema multimodal. Bogotá avanza así en la consolidación de su red de transporte masivo, integrando infraestructuras de vanguardia con un enfoque de eficiencia. Los ciudadanos podrán disfrutar de una movilidad más ágil y un entorno urbano renovado al finalizar este importante año.

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