En el marco del Día Internacional contra el Reclutamiento de Niños, Niñas y Adolescentes, la Policía Nacional reiteró su compromiso con la protección integral de la niñez en Colombia e hizo un llamado a la prevención y a la denuncia oportuna frente a cualquier forma de vinculación de menores a estructuras criminales. La conmemoración se desarrolló bajo la estrategia institucional “Rescatando vidas, salvando sueños”, enfocada en la defensa de los derechos de la infancia.
La Institución recordó que el reclutamiento de menores constituye una grave vulneración de los derechos humanos y una amenaza directa contra su desarrollo físico, emocional y social. En ese sentido, insistió en que los niños, niñas y adolescentes deben permanecer alejados de cualquier escenario de violencia, siendo la familia, la escuela y la comunidad los espacios legítimos para su crecimiento y formación.
De acuerdo con las autoridades, existen diversas modalidades de reclutamiento utilizadas por organizaciones ilegales. Entre ellas se encuentra el reclutamiento forzado, mediante amenazas, intimidaciones o secuestro, así como el denominado “voluntario”, que en realidad se sustenta en la manipulación psicológica, la presión social o falsas promesas de reconocimiento y pertenencia.
También se presentan casos de reclutamiento por engaño, en los que se ofrecen dinero, regalos, oportunidades laborales o supuestos beneficios para atraer a los menores. Estas prácticas se agravan en contextos de violencia o vulnerabilidad, donde los niños y adolescentes son instrumentalizados para fortalecer estructuras delictivas.
Frente a esta problemática, la Policía Nacional desarrolla acciones pedagógicas y comunitarias orientadas a sensibilizar a las familias y a los entornos educativos sobre los riesgos existentes. Estas actividades buscan generar conciencia colectiva, fortalecer factores de protección y promover entornos seguros que garanticen el bienestar de la niñez.
Las autoridades destacaron que la prevención del reclutamiento requiere una articulación permanente entre instituciones, comunidad educativa, líderes sociales y ciudadanía en general. La construcción de redes de cuidado y acompañamiento es clave para detectar situaciones de riesgo y actuar de manera temprana.
Asimismo, se reiteró que la protección de los menores es una responsabilidad compartida entre el Estado, la sociedad y las familias. La denuncia oportuna permite activar rutas de atención y evitar que más niños, niñas y adolescentes sean afectados por este delito que impacta no solo a las víctimas, sino al tejido social de los territorios.
Finalmente, la Policía hizo un llamado a reportar cualquier situación que ponga en riesgo a la infancia a través de la línea de emergencias 123 o la línea 141 del ICBF, insistiendo en que la defensa de los derechos de los menores es una tarea colectiva que exige vigilancia, solidaridad y compromiso permanente.
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Bogota
