El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones intensificó el seguimiento a la infraestructura de telecomunicaciones en ocho departamentos impactados por la actual ola invernal, con el fin de garantizar la continuidad de los servicios en medio de la emergencia. Sucre, Córdoba, Chocó, Bolívar, Atlántico, La Guajira, Magdalena y Antioquia concentran las mayores afectaciones tras el sobreabastecimiento de la represa de Urrá y el desbordamiento de varios ríos en la región Caribe.
La entidad realiza vigilancia permanente a través del Centro de Monitoreo e Inspección de los Servicios de Comunicaciones (CMIC), una plataforma tecnológica que permite supervisar en tiempo real la disponibilidad de las estaciones base de los operadores móviles. Este sistema funciona las 24 horas del día y facilita la identificación temprana de fallas, así como la articulación inmediata con las empresas prestadoras del servicio para ejecutar acciones correctivas.
De acuerdo con la ministra TIC, Carina Murcia, el monitoreo continuo ha permitido contar con información precisa sobre el estado de la red y responder de manera más eficiente a las contingencias derivadas de la temporada de lluvias. La funcionaria explicó que la herramienta tecnológica es clave para anticipar riesgos, priorizar zonas críticas y coordinar soluciones que mantengan la comunicación activa en los territorios afectados.
En el departamento de Córdoba, uno de los más golpeados por la emergencia, se realiza seguimiento a 1.041 estaciones base de telefonía móvil. Durante los días más críticos se reportó indisponibilidad en 59 de estas infraestructuras, situación que activó protocolos técnicos de verificación y ajustes operativos. A pesar de estas afectaciones puntuales, el Ministerio señaló que todos los municipios del país mantienen algún nivel de conectividad.
El trabajo conjunto con los Proveedores de Redes y Servicios de Telecomunicaciones ha sido determinante para sostener la operación. Empresas como Tigo, Claro, WOM y Movistar participan en mesas técnicas permanentes con el Gobierno Nacional, evaluando el comportamiento de la infraestructura, priorizando reparaciones y desplegando soluciones temporales en áreas donde las condiciones climáticas dificultan la intervención directa.
Estas acciones buscan evitar interrupciones prolongadas en servicios esenciales como llamadas de emergencia, coordinación institucional y acceso a información pública, fundamentales durante situaciones de desastre. La conectividad, recalca la cartera TIC, se convierte en un elemento estratégico para la atención humanitaria, la gestión del riesgo y la comunicación entre autoridades locales, organismos de socorro y comunidades afectadas.
El monitoreo también permite analizar patrones de impacto en la red derivados de inundaciones, fallas eléctricas o daños en la infraestructura física, lo que facilita diseñar planes de resiliencia digital frente a eventos climáticos cada vez más frecuentes. La entidad insiste en que la prevención tecnológica es hoy un componente central de la respuesta estatal ante emergencias naturales.
Para la próxima semana están programadas nuevas mesas técnicas en las que se socializarán las alertas identificadas y se definirán medidas adicionales de manejo frente a la emergencia invernal. El Ministerio TIC reiteró que continuará desplegando capacidades técnicas y coordinación con operadores para asegurar que, incluso en medio de la contingencia climática, los ciudadanos mantengan acceso a servicios de comunicación confiables.
