Samsung continúa redefiniendo su estrategia tecnológica con una visión centrada en la interoperabilidad entre marcas, planteando que el futuro de la inteligencia artificial no dependerá únicamente de dispositivos más avanzados, sino de su capacidad para trabajar de forma coordinada dentro de entornos diversos. La compañía sostiene que el verdadero salto tecnológico estará en la integración de soluciones de distintos fabricantes, sectores y servicios bajo estándares compartidos que faciliten experiencias más fluidas para los usuarios.
Este enfoque fue reiterado en escenarios internacionales como CES, donde la empresa subrayó que los ecosistemas cerrados limitan la evolución de la IA. En cambio, la colaboración abierta permitiría que tecnologías de diferentes orígenes dialoguen entre sí, generando entornos más útiles, seguros y adaptables a las necesidades reales de las personas.
Para Samsung, esta apertura responde tanto a una decisión técnica como estratégica. Según voceros de la compañía, los entornos conectados deben construirse sobre principios de confianza, transparencia y cooperación, permitiendo que los dispositivos funcionen como partes de un sistema integrado y no como soluciones aisladas que fragmentan la experiencia digital.
Uno de los pilares de esta visión es su participación en la Home Connectivity Alliance (HCA), iniciativa que promueve lineamientos comunes para garantizar que productos de distintos fabricantes puedan operar de manera coordinada. Este tipo de acuerdos busca establecer un lenguaje tecnológico compartido que facilite la compatibilidad sin exigir a los usuarios limitarse a una sola marca.
La evolución de la plataforma SmartThings refleja este modelo. Con más de 500 millones de usuarios a nivel global, el sistema se ha orientado hacia la integración de dispositivos y servicios de múltiples compañías, permitiendo que cada persona configure su propio ecosistema conectado sin depender de un único proveedor tecnológico.
En términos prácticos, la propuesta implica que la experiencia digital del hogar o del trabajo no requiera homogeneidad absoluta, sino compatibilidad funcional. La interacción entre marcas amplía las posibilidades de uso, reduce fricciones operativas y facilita que nuevas soluciones se incorporen de manera natural al entorno existente.
La empresa también ha destacado alianzas con actores de otros sectores, como la industria aseguradora, para demostrar que los ecosistemas abiertos pueden traducirse en beneficios tangibles. Estas colaboraciones permiten aprovechar datos generados por dispositivos inteligentes de manera responsable y transparente, generando valor añadido para los usuarios y nuevas oportunidades de servicio.
Samsung considera que, cuando los sistemas funcionan bajo principios de apertura, la inteligencia artificial puede integrarse de forma casi imperceptible en la vida cotidiana. El objetivo no es que la tecnología sea protagonista, sino que aporte soluciones prácticas mientras prioriza el consentimiento del usuario, la claridad en el uso de la información y la construcción de confianza a largo plazo.
Con esta estrategia, la conectividad entre marcas deja de ser una aspiración conceptual para convertirse en el eje de la próxima generación de ecosistemas inteligentes. La compañía plantea que la innovación sostenida no se logrará mediante soluciones aisladas, sino a través de colaboración y estándares compartidos que permitan que la tecnología evolucione al ritmo de las personas.
