En un año decisivo para la política nacional, las campañas a la Cámara de Representantes por Bogotá empiezan a tomar forma con candidatos que buscan conectar desde la experiencia personal con las necesidades reales de la ciudadanía. En ese contexto, Pedro Ruiz, aspirante por el Partido Liberal, recorre la capital con un mensaje centrado en oportunidades, empleo y control político efectivo. Su discurso se construye desde la vivencia en barrios populares y desde casi dos décadas de trabajo organizativo en la ciudad.
Pedro Ruiz nació en el departamento de Córdoba y llegó a Bogotá siendo un niño. Creció en el barrio Quiroga y estudió en un colegio distrital de la localidad de Tunjuelito, en un entorno marcado por dificultades sociales y económicas. Desde allí, asegura, entendió las carencias y los desafíos que enfrentan miles de familias bogotanas. Hoy, con más de 18 años de trayectoria política, busca representar a esa misma comunidad en el Congreso.
Jhonatan Rojas – Director de Revista Impacta entrevistó al candidato a la Cámara de Representantes por Bogotá por el Partido Liberal, Pedro Ruiz, en una conversación en la que el aspirante habló de su historia personal, sus motivaciones para entrar en la política electoral y las propuestas que piensa radicar en el Congreso si resulta elegido. La entrevista abordó temas como primer empleo, adultos mayores, salud, discapacidad y seguridad.
Ruiz insiste en que su candidatura no proviene de una familia tradicional en la política ni de élites económicas. Afirma que su decisión de aspirar surge del desencanto con dirigentes a los que apoyó en el pasado y que, según él, olvidaron a sus equipos y electores. Con ese antecedente, plantea una campaña basada en la convicción y el servicio, con el lema de que “quien lo vive es quien lo siente”.
Director Impacta: Cuéntenos un poco de su vida personal. ¿Quién es Pedro Ruiz más allá del candidato?
Pedro Ruíz: Soy un hombre que llegó a Bogotá siendo muy niño, con una maleta cargada de sueños y con una madre decidida a salir adelante. Me crié en el barrio Quiroga, estudié en colegio distrital y viví de cerca las dificultades que enfrentan miles de familias trabajadoras. No vengo de familia política ni de apellidos tradicionales; vengo de una casa donde me enseñaron valores, disciplina y respeto por la educación. Mi padre, un docente filósofo, me inculcó la importancia de servir y de pensar en comunidad. He tenido obstáculos, necesidades y momentos duros, pero siempre he mantenido la convicción de trabajar por la gente.
D.I.: ¿Qué lo llevó a dar el paso de aspirar a la Cámara por Bogotá?
P.R.: Después de más de 18 años trabajando en política, apoyando campañas y creyendo en proyectos colectivos, entendí que muchas veces quienes llegan al poder olvidan a sus equipos y a la comunidad que los respaldó. Eso me llevó a reflexionar sobre la necesidad de que personas del común asuman el reto de ser elegidas. En los colegios públicos nos enseñan a votar, pero no a participar activamente como candidatos. Decidí dar este paso porque creo que quien ha vivido las dificultades de la ciudad puede legislar con mayor sensibilidad y responsabilidad. No busco protagonismo, sino representación real y coherente.
D.I.: ¿Cuáles son sus principales propuestas legislativas?
P.R.: La primera iniciativa que radicaré será el proyecto “Primer Empleo 2.0”, enfocado en eliminar la barrera de la experiencia mínima para los jóvenes que recién salen de instituciones educativas. No es justo que se les exija un año de experiencia cuando apenas están comenzando. También impulsaré el proyecto “Última Milla”, dirigido a mayores de 50 años, para facilitar su vinculación laboral y garantizar que puedan recibir medicamentos a domicilio. Con esto buscamos reducir filas, mejorar la calidad de vida y combatir la exclusión laboral tanto de jóvenes como de adultos con experiencia.
D.I.: ¿Qué plantea frente a adultos mayores y población vulnerable?
P.R.: Queremos ejercer un control político firme para proteger los recursos destinados a subsidios de adultos mayores y garantizar que realmente lleguen a quienes los necesitan. Además, promoveremos incentivos tributarios para empresas que vinculen cuidadores y personas en condición de discapacidad bajo modalidades flexibles, como el trabajo desde casa. Muchas familias enfrentan el dilema de cuidar o trabajar, y eso no debería ser una condena. Mi experiencia cercana con personas en condición de discapacidad me ha mostrado que el Estado debe generar condiciones más humanas y solidarias, no solo discursos.
D.I.: En materia de seguridad y justicia, ¿cuál es su postura?
P.R.: Creo que debemos fortalecer a la Policía con herramientas y respaldo institucional, pero también revisar el funcionamiento de la rama judicial. No puede ser que exista tanta reincidencia y que la ciudadanía perciba impunidad. Si un delincuente es capturado y en poco tiempo queda libre sin consecuencias efectivas, el mensaje que se envía es de debilidad del sistema. Mi apuesta es ejercer control político serio, promover reformas que cierren vacíos normativos y garantizar que la ley se cumpla con equilibrio entre derechos y responsabilidades, priorizando la seguridad ciudadana.
D.I.: Finalmente, ¿cómo pueden votar por usted y por qué deberían hacerlo?
P.R.: El próximo 8 de marzo los ciudadanos deben solicitar el tarjetón a la Cámara por Bogotá y marcar la L del Partido Liberal, número 103. La L es el verdadero Partido Liberal y representa una tradición histórica que hoy necesita renovación desde las bases. Pido el voto de confianza para llegar al Congreso a trabajar con coherencia, presentando proyectos útiles y regulando lo que ya existe para que las leyes no sean simples saludos a la bandera. Quiero representar a quienes madrugan, a quienes luchan y a quienes sienten que aún no han sido escuchados.

