“No son mascotas”: Bogotá rescata siete animales víctimas del tráfico ilegal y refuerza llamado a denunciar

 

Un mono capuchino y seis aves silvestres regresaron a manos del Distrito tras permanecer en cautiverio como si fueran mascotas. Las recuperaciones se lograron gracias a denuncias ciudadanas en las localidades de Usme y San Cristóbal, que activaron operativos de la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá y la Policía Ambiental. El mensaje oficial es contundente: la fauna silvestre no es doméstica y su tenencia constituye un delito ambiental.

En Usme fueron halladas dos guacamayas azules y amarillas (Ara ararauna), una lora cabeciamarilla (Amazona ochrocephala) y una lora amazónica (Amazona amazonica). En San Cristóbal, dos cotorras carisucias (Eupsittula pertinax). Las aves estaban en jaulas, con plumas cortadas y signos de malnutrición, condiciones que comprometen su bienestar y reducen sus probabilidades de reintegración al medio natural.

El caso más delicado fue el de un mono cariblanco (Cebus sp.), entregado a la Policía en un CAI de Kennedy. Durante la valoración inicial mostró cercanía excesiva con humanos, un comportamiento alterado que suele asociarse al cautiverio prolongado. Este tipo de afectaciones comportamentales puede dificultar su rehabilitación y eventual retorno a la vida silvestre.

Los animales fueron trasladados al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Flora y Fauna Silvestre del Distrito, donde recibirán atención veterinaria especializada y procesos de readaptación. Según la Secretaría, en lo corrido de 2026 se han recuperado 565 animales —entre vivos y muertos— como resultado de operativos contra el tráfico ilegal.

En paralelo, durante controles en la localidad de Barrios Unidos, las autoridades incautaron 33 productos derivados de fauna silvestre, entre ellos mariposas disecadas y mudas de piel de araña y serpientes que eran exhibidas de forma ilegal. Estos objetos, aunque no correspondan a animales vivos, hacen parte del circuito comercial que alimenta la extracción ilegal de especies.

“La biodiversidad nacional es un tesoro invaluable”, afirmó la secretaria de Ambiente, Adriana Soto, al subrayar que la recuperación es apenas el primer paso de un proceso que busca la rehabilitación y, cuando es posible, el retorno a la libertad. La funcionaria insistió en que la denuncia ciudadana es clave para frenar estas prácticas.

Las autoridades reiteraron que el cautiverio, la alimentación inadecuada y los cambios de temperatura generan daños físicos y comportamentales graves, e incluso la muerte. La invitación es a convertirse en “Guardianes de la Vida Silvestre” y reportar cualquier sospecha de tenencia o comercio ilegal.

En Bogotá, las denuncias pueden realizarse a los números 318 7125560318 8277733 y 601 3778854, o al correo fauna@ambientebogota.gov.co. A nivel nacional, los ciudadanos pueden comunicarse con la Línea 123. La vida silvestre, recuerdan las autoridades, pertenece a los ecosistemas, no a las salas de las casas.

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