En el marco de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, 14 deportistas recibieron medallas reasignadas en una ceremonia especial realizada en la Arena de Biatlón de Antholz-Anterselva. El acto, presenciado por más de 20.000 aficionados durante las competencias de biatlón, se convirtió en uno de los momentos más emotivos del certamen al reconocer logros deportivos obtenidos años atrás.
La ceremonia estuvo dedicada a atletas que compitieron en la prueba masculina de salida masiva de 15 kilómetros en Vancouver 2010 y en el relevo masculino 4x7,5 kilómetros de Sochi 2014. La reasignación fue aprobada por el Comité Olímpico Internacional (COI) tras los procesos de revisión correspondientes, con el objetivo de garantizar la justicia deportiva y el reconocimiento oficial de los resultados.
Las medallas fueron entregadas por la presidenta del COI, Kirsty Coventry, junto con la presidenta de la Comisión de Atletas, Emma Terho, y los miembros del organismo Danka Hrbeková, Michael Mronz, Karl Stoss y Kristin Kloster. La presencia de las autoridades olímpicas subrayó el carácter simbólico de una ceremonia que buscó restituir el mérito competitivo de los deportistas.
En la prueba de Vancouver 2010, el francés Martin Fourcade recibió la medalla de oro, el eslovaco Pavol Hurajt la de plata y el austríaco Christoph Sumann la de bronce. Estos reconocimientos reconfiguran oficialmente el podio de aquella competencia, otorgando a los atletas el lugar que les corresponde en la historia olímpica del biatlón.
Por su parte, en el relevo de Sochi 2014, el equipo de Alemania obtuvo el oro con Erik Lesser, Daniel Böhm, Arnd Peiffer y Simon Schempp. Austria recibió la plata con Christoph Sumann, Daniel Mesotitsch, Simon Eder y Dominik Landertinger, mientras que Noruega fue reconocida con el bronce gracias a Tarjei Bø, Johannes Bø, Ole Einar Bjørndalen y Emil Hegle Svendsen.
Durante el acto, Coventry destacó que el momento representaba la esencia de los Juegos Olímpicos, al permitir que los atletas celebraran su logro frente al público y acompañados por sus familias. La ceremonia simbolizó no solo la entrega de una medalla, sino la validación del esfuerzo deportivo y la integridad de la competencia internacional.
El COI recordó que los deportistas pueden elegir distintas modalidades para recibir las medallas reasignadas, incluida su entrega en ceremonias realizadas durante ediciones posteriores de los Juegos. Este procedimiento busca garantizar que el reconocimiento se realice en un entorno acorde con la relevancia del logro alcanzado.
El Comité Olímpico Internacional, organización no gubernamental sin ánimo de lucro, señaló además que destina más del 90 % de sus ingresos al desarrollo del deporte mundial, lo que equivale a cerca de 4,7 millones de dólares diarios dirigidos a atletas y organizaciones deportivas. Con actos como este, el movimiento olímpico reafirma su compromiso con la equidad, la transparencia y la promoción del deporte como herramienta de desarrollo global.
