Mabel Cartagena es una de las figuras más reconocidas del entretenimiento colombiano, pero hoy su narrativa se construye lejos del formato tradicional de la televisión. La barranquillera decidió abrir un espacio propio para contar, desde la intimidad y el humor, los episodios que han marcado su vida personal y profesional. A través de su videopodcast, comparte relatos que mezclan memoria, reflexión y anécdotas cotidianas, conectando con una audiencia que busca autenticidad.
Con una trayectoria que inició en los medios de comunicación y se consolidó en la presentación y la actuación, Cartagena ha vivido los contrastes de la exposición pública. Su nuevo proyecto le permite tomar el control del relato, hablar sin guion y explorar temas que antes no tenían espacio en formatos tradicionales. El podcast se convierte así en un ejercicio de libertad creativa donde la experiencia personal es el eje principal.
En este formato, la comunicadora revisita momentos clave de su carrera, incluyendo decisiones difíciles, aprendizajes y episodios que marcaron giros inesperados. Capítulos como Mi fracaso por la televisión abordan con franqueza los desafíos profesionales y la manera en que los tropiezos también construyen identidad. Lejos del tono solemne, Cartagena utiliza el humor y la espontaneidad como herramientas para reflexionar sobre el éxito y la resiliencia.
Otro de los episodios que ha generado conversación entre sus seguidores es Así me estafaron desde la cárcel, donde relata una experiencia personal que mezcla sorpresa, incredulidad y lecciones sobre la confianza en la era digital. Este tipo de historias, contadas desde su propia voz, han permitido que el público se identifique con situaciones reales, alejadas del personaje mediático que muchos conocían.
El proyecto también refleja una tendencia creciente en la comunicación contemporánea: la migración de figuras públicas hacia plataformas digitales donde el contacto con la audiencia es más directo. En este entorno, el podcast se convierte en un canal que privilegia la conversación, la cercanía y la construcción de comunidad, sin intermediaciones editoriales ni las limitaciones de la televisión tradicional.
Para Cartagena, este espacio no solo es un ejercicio narrativo, sino una forma de reconectar con lo que le apasiona: contar historias. La barranquillera ha señalado que siempre encontró en la conversación cotidiana un material poderoso, lleno de humor, drama y aprendizajes, elementos que ahora se transforman en contenido pensado para escucharse y compartirse en múltiples plataformas.
El videopodcast, disponible en BumBox y servicios de audio como Spotify, Deezer y Apple Podcast, amplía su alcance a oyentes que consumen contenido bajo demanda, una dinámica que redefine la relación entre creadores y audiencias. Este formato permite escuchar las historias en cualquier momento, integrándolas a la rutina diaria de quienes buscan contenidos cercanos y humanos.
Así, Mabel Cartagena se reinventa como narradora de su propia historia, demostrando que las experiencias personales pueden convertirse en relatos universales cuando se cuentan con honestidad. Su apuesta confirma que, en tiempos de transformación digital, las voces auténticas siguen teniendo un lugar privilegiado en el panorama mediático, especialmente cuando logran convertir la vida misma en una conversación abierta con el público.
