El precandidato presidencial del Frente por la Vida y del Partido del Trabajo de Colombia, Edison Lucio Torres, se pronunció tras la suspensión provisional del decreto que fijó el aumento del 23 % en el salario mínimo para 2026. La decisión fue adoptada por el Consejo de Estado mientras se estudia la legalidad del acto administrativo.
Torres manifestó respeto por la determinación judicial y por el Estado de derecho, pero reiteró su defensa del derecho de los trabajadores a un salario digno. Señaló que millones de colombianos requieren ingresos suficientes para cubrir necesidades básicas y garantizar condiciones de vida acordes con estándares de dignidad.
El precandidato sostuvo que un salario justo debe entenderse como una inversión social y económica. En su criterio, mejorar el ingreso mínimo fortalece la productividad, dinamiza el mercado interno, reduce la informalidad laboral y genera condiciones para un crecimiento más equilibrado y sostenible en el país.
Asimismo, cuestionó lo que describió como prácticas de sobreexplotación laboral que, según afirmó, mantienen a familias en situación de vulnerabilidad. Indicó que el salario mínimo no puede permanecer por debajo del costo real de la canasta básica mientras persisten altos niveles de concentración de riqueza.
Desde su aspiración presidencial, Torres hizo un llamado a la movilización social en defensa de mejores condiciones salariales. Invitó a trabajadores, sindicatos, centrales obreras, empresarios y organizaciones sociales a respaldar iniciativas orientadas a dignificar el trabajo y fortalecer la justicia económica.
El dirigente sostuvo que el incremento del 23 % representaba un avance necesario, aunque lo consideró insuficiente frente a los retos estructurales del país. Insistió en que el debate sobre el salario mínimo debe abordarse con enfoque integral, vinculando productividad, equidad y desarrollo humano.
Torres reiteró que su propuesta política prioriza una agenda de justicia social, productividad inclusiva y garantías plenas de derechos laborales. Afirmó que el trabajo debe ser sinónimo de estabilidad y progreso, no únicamente un mecanismo de subsistencia en contextos de desigualdad persistente.
Finalmente, señaló que continuará promoviendo espacios de diálogo y participación para construir consensos alrededor de una política salarial que responda a las necesidades reales de la población. Subrayó que el fortalecimiento del ingreso laboral es clave para avanzar hacia una economía más equitativa y sostenible.
