Acapulco suma a su oferta turística el retorno de un nombre histórico vinculado al lujo y la gastronomía: Kookaburra. Lo que nació en 1989 como un referente de alta cocina en la zona Escénica evoluciona ahora como un club de playa con identidad renovada, combinando tradición culinaria, entorno natural y un concepto orientado a experiencias exclusivas frente al mar en uno de los destinos más emblemáticos del Pacífico mexicano.
El establecimiento, ahora bajo el nombre de Kookaburra Ocean Club, se ubica en Punta Marqués, dentro del fraccionamiento Brisas Marqués, con acceso por la Carretera Escénica. La localización permite vistas abiertas al océano y un ambiente de mayor privacidad, atributos que se convierten en parte central de la propuesta, orientada a visitantes que buscan descanso, paisaje y servicios de alto estándar en un entorno natural privilegiado.
Aunque la imagen del lugar se actualiza, la esencia gastronómica permanece como uno de sus pilares. El menú conserva preparaciones emblemáticas que han sido parte de su trayectoria, como los tacos de pato, los camarones en mole de tamarindo y los camarones al coco. Estos platos integran técnicas de cocina internacional con sabores locales, reforzando la identidad del espacio como punto de encuentro entre tradición y propuesta contemporánea.
La experiencia se amplía con un esquema de Day Pass que incluye acceso a área de mar apta para snorkel, equipo para la actividad, alberca infinity, asoleaderos, toalla de alberca y zonas recreativas con juegos de mesa, ping pong y futbolito. Esta combinación de servicios integra descanso y entretenimiento ligero, consolidando el concepto de club de playa como espacio para pasar la jornada completa.
El proyecto está dirigido tanto al mercado local como a visitantes nacionales que buscan alternativas diferenciadas dentro del puerto. La recuperación de marcas con historia se integra a un proceso más amplio de renovación turística, en el que se apuesta por experiencias que sumen valor emocional, paisajístico y gastronómico, más allá del esquema tradicional de sol y playa.
El horario de operación contempla atención varios días de la semana en franjas diurnas y vespertinas, lo que permite a los visitantes planear escapadas cortas o jornadas completas frente al mar. Esta reapertura se suma a la dinámica de revitalización de espacios icónicos del destino, donde la combinación entre memoria, servicio y entorno natural fortalece la oferta turística actual.
Kookaburra Ocean Club se posiciona así como un punto de encuentro entre la historia gastronómica de Acapulco y las nuevas formas de ocio vinculadas al bienestar y la experiencia. Su propuesta refleja cómo el destino integra tradición y renovación para responder a visitantes que priorizan calidad, ambiente y conexión con el paisaje en cada momento de su estadía.
Con esta nueva etapa, Kookaburra vuelve a formar parte del mapa de experiencias del puerto, reafirmando el papel de la gastronomía y el diseño de espacios como motores de la oferta turística. El retorno de este nombre histórico evidencia la apuesta por consolidar propuestas que combinen identidad, servicio y entorno, en línea con la evolución del turismo en la región.
