Un operativo de control vial en la carretera Bogotá–Villavicencio permitió a la Policía de Tránsito y Transporte asestar un nuevo golpe al narcotráfico con la incautación de 1.400 paquetes de marihuana tipo “creepy” y la captura en flagrancia de dos personas. El procedimiento se realizó en el kilómetro 72+100, sector Pipiral, corredor estratégico que conecta el centro del país con los Llanos Orientales. Las autoridades destacaron la relevancia de este eje vial.
La acción fue desarrollada por la Seccional de Tránsito y Transporte del Meta, en el marco de los controles permanentes que se adelantan sobre los principales corredores nacionales. Durante labores de registro e inspección, los uniformados detectaron irregularidades que condujeron a la verificación de varios vehículos, lo que permitió ubicar el cargamento de estupefacientes que, según las primeras indagaciones, se movilizaba con destino a esa región del país.
De acuerdo con la información oficial, la droga era transportada bajo la modalidad de ocultamiento en canastillas, una forma de camuflaje utilizada por redes criminales para intentar evadir los controles. La ruta identificada cubría el trayecto Miranda, en el departamento del Cauca, hasta Puerto Gaitán, en el Meta, lo que evidencia la articulación de corredores que conectan zonas de producción con áreas de distribución y tránsito.
Además de los 1.400 paquetes de marihuana, las autoridades incautaron un vehículo tipo turbo, una camioneta, un automóvil y cuatro equipos de telefonía celular, elementos que ahora hacen parte del material probatorio. Estos bienes serán objeto de análisis dentro del proceso investigativo, con el fin de establecer posibles vínculos con otras actividades ilícitas y determinar la estructura logística empleada para el transporte de la sustancia.
El caso y los elementos incautados fueron dejados a disposición de la Fiscalía Especializada de Villavicencio, entidad que adelanta las actuaciones judiciales correspondientes. Los dos capturados deberán responder por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, mientras avanzan las investigaciones para establecer si existen más personas involucradas y la posible relación con organizaciones dedicadas al narcotráfico en distintas regiones.
El coronel Jair Parra, director de Tránsito y Transporte lo de la Policía Nacional, aseguró que este resultado demuestra que las vías del país no pueden ser utilizadas como corredores para actividades delictivas. Señaló que los uniformados cuentan con la capacitación necesaria para identificar modalidades de ocultamiento y actuar con oportunidad, fortaleciendo así la seguridad en carreteras que son fundamentales para la movilidad y la economía nacional.
El oficial agregó que el control vial es una herramienta clave en la lucha contra el crimen organizado, ya que cada puesto de control representa una oportunidad para afectar las economías ilegales. Indicó que los operativos se seguirán reforzando en corredores estratégicos como la vía Bogotá–Villavicencio, donde confluyen transporte de carga, pasajeros y dinámicas comerciales de alto impacto regional y nacional.
Finalmente, la Policía Nacional reiteró su compromiso con la seguridad y la legalidad en los corredores viales del país, así como el trabajo articulado con la Fiscalía y demás autoridades. Las instituciones insistieron en la importancia de la denuncia ciudadana y en la continuidad de los controles, con el objetivo de impedir que la infraestructura vial sea utilizada para el transporte de drogas y otras actividades criminales.
