El Gobierno Nacional reportó un recaudo de $29,6 billones en regalías de hidrocarburos entre agosto de 2022 y diciembre de 2025, en un contexto de caída superior al 30 % en el precio internacional del petróleo frente a 2022. El balance fue presentado en Cartagena durante la Segunda Convención Energética por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), que destacó la estabilidad productiva y los avances hacia una Transición Energética Justa.
De acuerdo con el Informe de Recursos y Reservas (IRR) 2024, la relación reservas-producción se elevó a 7,2 años. Por cada 100 barriles producidos en 2024, se repusieron 105 barriles, lo que, según la entidad, refleja una gestión técnica orientada a optimizar contratos vigentes y campos maduros sin necesidad de ampliar la frontera exploratoria ni firmar nuevos contratos.
En materia exploratoria, entre agosto de 2022 y diciembre de 2025 se perforaron 136 pozos exploratorios (A2 y A3), un incremento del 19,3 % frente al periodo comparable anterior. La producción de petróleo se mantuvo estable en 747 mil barriles diarios en 2025, pese a que el precio promedio del WTI descendió de 93,67 dólares en 2022 a 64,81 dólares.
En gas natural, la producción promedio anual alcanzó 794,57 millones de pies cúbicos diarios en 2025, superando en 3,7 % el escenario de reservas 1P y alcanzando el 97 % del escenario 2P. La ANH indicó que actualmente avanza en la construcción del IRR 2025, cuyos resultados serán presentados próximamente.
La eficiencia operativa también se tradujo en mayores ingresos para el Estado. El recaudo por regalías superó los 29,6 billones de pesos en el periodo analizado, frente a 16,7 billones del cuatrienio comparable anterior. En derechos económicos —como uso del subsuelo y precios altos— se obtuvieron 1,95 billones de pesos al cierre de 2025, superando en 104,44 % la proyección inicial.
Durante la convención, el presidente de la ANH, Orlando Velandia Sepúlveda, planteó los retos para el cierre del periodo, entre ellos la priorización de proyectos estratégicos como Sirius y el desarrollo del Piedemonte Llanero para convertir recursos contingentes en reservas efectivas.
La entidad también anunció la implementación de fiscalización en línea basada en inteligencia artificial para monitorear volúmenes de producción y optimizar la toma de decisiones, así como el fortalecimiento de la primera Ronda Eólica Costa Afuera de Latinoamérica y la expansión del conocimiento en geotermia, hidrógeno natural y captura de CO₂.
“La seguridad energética se construye con decisiones técnicas y acuerdos inteligentes. Colombia tiene una ruta clara: diversificar su matriz y consolidar la seguridad energética como pilar de la justicia social y climática”, señaló el funcionario, al subrayar que la administración eficiente de los hidrocarburos es vista como soporte fiscal mientras avanza la transición hacia fuentes renovables.
