El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, firmó la resolución que oficializa una nueva reducción en el precio de la gasolina en Colombia. Desde el 1° de marzo, el valor por galón baja $500 adicionales, acumulando un alivio total de $1.000 en menos de 30 días, mientras el precio del diésel se mantiene estable.
La medida se aplica de manera homogénea en todo el territorio nacional y responde al ordenamiento del sistema de precios y al saneamiento progresivo del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). Este mecanismo busca proteger a los consumidores frente a la volatilidad del mercado internacional y mitigar impactos abruptos en el costo de los combustibles.
Según el Ministerio, la reducción fue posible tras corregir desbalances acumulados en el sistema y recuperar su funcionamiento técnico adecuado. El ajuste se adopta sin comprometer la estabilidad económica ni la sostenibilidad financiera del esquema de estabilización, de acuerdo con el balance oficial presentado desde Barrancabermeja.
El Gobierno destacó que la estabilidad del diésel garantiza condiciones equilibradas para el transporte de carga y pasajeros, así como para el sector productivo. De esta manera, se busca mantener controlados los costos logísticos y contribuir al alivio del costo de vida en los hogares colombianos.
“El esfuerzo se traduce en un alivio concreto para los colombianos. Entre febrero y marzo logramos una rebaja acumulada de $1.000 por galón”, afirmó el ministro Palma, quien subrayó que las decisiones adoptadas se basan en criterios técnicos y responsabilidad fiscal.
La cartera minero-energética señaló que el nuevo ajuste demuestra que es posible consolidar un sistema de precios más equilibrado y transparente, combinando sostenibilidad financiera con medidas que impacten directamente el bolsillo de los consumidores.
El Ministerio continuará monitoreando el comportamiento del mercado internacional, las variables macroeconómicas y la ejecución del FEPC, con el fin de garantizar que futuras decisiones se adopten bajo criterios de sostenibilidad y estabilidad en el tiempo.
Con esta nueva reducción, el Gobierno concreta un alivio acumulado en el precio de la gasolina en un periodo corto, mientras mantiene inalterado el valor del diésel, en una estrategia que busca equilibrio entre estabilidad económica y protección al consumidor.

