A pocas semanas de la consulta prevista para el 8 de marzo de 2026, el movimiento Frente Amplio expresó su respaldo al proceso democrático y a la candidatura de Roy Barreras, señalando que este escenario representa una oportunidad para consolidar un proyecto político con mayor articulación territorial y participación ciudadana. Según voceros de la organización, la jornada no solo definirá un liderazgo, sino también el rumbo del progresismo en el país.
Desde el movimiento se ha insistido en que la consulta debe interpretarse como un ejercicio de construcción colectiva que permita fortalecer la unidad desde la diversidad regional. La apuesta, indicaron, busca integrar distintas visiones sociales y territoriales en torno a una agenda común que responda a las realidades locales y promueva un desarrollo con enfoque incluyente.
En ese contexto, Ronald Tenorio, líder del Pacífico colombiano e integrante de la lista del Frente Amplio al Senado, encabezó en Bogotá un encuentro con comunidades afrodescendientes y líderes sociales. Durante la reunión destacó que la prioridad del proceso es construir una representación plural que refleje la diversidad cultural, social y geográfica del país.
“Nuestra lista es diversa, existen liderazgos indígenas, afrodescendientes, sectores sociales, mujeres, jóvenes y representantes de distintas regiones”, afirmó Tenorio, al subrayar que la consulta debe ser entendida como un mecanismo para ampliar la participación y no como una disputa personal entre figuras políticas.
El candidato explicó que su aspiración al Senado está alineada con los principios del movimiento en materia de fortalecimiento de la infraestructura social y productiva, generación de garantías laborales y promoción de un desarrollo económico sostenible con enfoque territorial. A su juicio, el progresismo debe evaluarse por su capacidad de traducir propuestas en mejoras concretas para la calidad de vida de las comunidades.
Desde la lista también señalaron que reducir la consulta a un enfrentamiento político desvirtúa su carácter democrático. En cambio, consideran que el proceso debe asumirse como una herramienta para fortalecer la transparencia, la deliberación pública y la construcción de consensos que permitan avanzar hacia una agenda con mayor legitimidad ciudadana.
Los voceros enfatizaron que los resultados deben reflejarse en políticas públicas efectivas y no limitarse a discursos de confrontación. En ese sentido, Tenorio reiteró que el papel del Congreso debe orientarse a conectar la legislación con las necesidades reales de los territorios y a impulsar iniciativas que fortalezcan el aparato productivo regional.
El encuentro en Bogotá concluyó con un espacio de diálogo en el que se recogieron propuestas de distintos sectores sociales para nutrir la agenda legislativa. Los organizadores destacaron la importancia de participar activamente en la consulta del 8 de marzo, señalando que la construcción de un proyecto político amplio depende, en gran medida, de la voz de las regiones y de su representación efectiva en las decisiones nacionales.
