En Armenia fue presentado el programa “Fertiliza tu Futuro”, una iniciativa que plantea reducir hasta en 40 % el costo de los fertilizantes y aumentar la productividad cafetera hasta en 30 %. La propuesta busca mejorar los ingresos de las familias rurales y fortalecer la sostenibilidad del sector, en un contexto donde la rentabilidad del cultivo enfrenta presiones por los altos precios de los insumos y la volatilidad internacional.
Según cifras del sector, 2025 cerró con una producción cercana a 13,67 millones de sacos de café, lo que confirma la relevancia económica del grano para el país. Sin embargo, el debate actual no se centra únicamente en los volúmenes alcanzados, sino en la rentabilidad real para los productores, quienes asumen costos elevados de fertilización, intermediación y asistencia técnica limitada que reduce la eficiencia en las fincas.
La estrategia plantea un esquema de compra nacional consolidada de fertilizantes, mediante el cual se agruparía la demanda para negociar directamente con proveedores. Con este mecanismo se busca reducir la intermediación, mejorar la transparencia del mercado de insumos agrícolas y ofrecer precios más estables a los caficultores, quienes dependen de estos productos para sostener la productividad de los cultivos en distintas regiones.
Otro componente clave es la distribución regional articulada con cooperativas y organizaciones cafeteras, con el propósito de garantizar disponibilidad oportuna de los insumos según los calendarios agronómicos. La iniciativa pretende fortalecer la logística rural para evitar retrasos en la entrega, una dificultad recurrente que afecta los ciclos productivos y termina impactando la calidad y el rendimiento de las cosechas.
El programa contempla además asistencia técnica obligatoria asociada al acceso a fertilizantes subsidiados. Esto incluiría diagnósticos de suelos, planes de aplicación y seguimiento especializado, con el objetivo de promover un uso más eficiente de los insumos. La meta es que la mejora en las prácticas agronómicas contribuya a incrementos sostenidos de productividad sin aumentar la presión ambiental sobre los territorios cafeteros.
La propuesta también incorpora una plataforma digital orientada a los productores, que permitiría consultar precios, recibir alertas climáticas y gestionar información productiva en tiempo real. Esta herramienta busca facilitar la toma de decisiones en las fincas, modernizar la gestión agrícola y contribuir al relevo generacional mediante el uso de tecnología en un sector que enfrenta desafíos de envejecimiento poblacional.
En su diseño institucional, el plan plantea una articulación con la Federación Nacional de Cafeteros para aprovechar su red de extensión rural y presencia territorial. La coordinación entre política pública y estructura gremial pretende evitar duplicidades, optimizar recursos existentes y fortalecer la capacidad operativa para llevar los beneficios a las regiones productoras de manera más eficiente.
La iniciativa se presenta como una inversión productiva financiada mediante la reorganización de subsidios actuales, fondos agrícolas y cooperación internacional vinculada a sostenibilidad climática. Sus promotores sostienen que reducir sobrecostos y aumentar la productividad no solo tiene impacto económico, sino también social, al buscar frenar el abandono rural y consolidar al café como una actividad viable para nuevas generaciones campesinas.
