Después de casi dos años sin una edición completa, el Mercado del Vinilo vuelve a Bogotá con una versión de mayor escala que busca consolidarse como uno de los principales espacios de circulación cultural alrededor del formato físico. El evento se realizará en Antenna, sede que abrirá sus tres ambientes para integrar expositores, programación artística y sesiones de escucha durante dos jornadas dedicadas a coleccionistas, tiendas especializadas y público general interesado en la experiencia analógica.
El regreso marca la reactivación del proyecto tras su volumen 50, última edición plena realizada antes de esta nueva etapa. Más que una simple feria comercial, el Mercado del Vinilo se plantea como una apuesta por fortalecer su dimensión estructural y ampliar su alcance dentro del ecosistema musical de la ciudad. La organización busca reunir distintos actores del circuito discográfico y propiciar un espacio de encuentro entre tradición, nuevas audiencias y prácticas contemporáneas de escucha.
La iniciativa nació en 2014 en el marco del festival Alta Fidelidad, cuando comenzaron a surgir discotiendas con propuestas curatoriales diferenciadas y una visión del disco como objeto cultural. Desde entonces, el mercado se ha concebido como un lugar para reconocer la música más allá del consumo digital, integrando tiendas históricas del centro de Bogotá con vendedores independientes y coleccionistas que mantienen viva la relación material con los soportes sonoros.
A lo largo de su trayectoria, el evento ha pasado por distintas etapas de periodicidad y expansión territorial, incluyendo ediciones asociadas a plataformas internacionales como BIME Bogotá. En su fase actual adopta un formato menos frecuente, pero más robusto y organizado, con mayor número de participantes y una estructura más definida. La intención es realizar una o dos ediciones anuales que garanticen calidad, diversidad de expositores y una experiencia cultural más amplia.
Aunque el nombre remite al vinilo, el mercado no se limita a este formato. La circulación de casetes, CDs y otros soportes físicos también forma parte de su dinámica, reflejando una defensa más amplia del objeto musical frente a la inmaterialidad del streaming. Esta apertura permite observar tendencias de coleccionismo y rescatar prácticas de escucha que valoran el diseño, la materialidad y la memoria asociada a los formatos tradicionales.
La dimensión artística ha sido central desde su origen. DJs, selectores y coleccionistas participan con presentaciones en vivo que no se organizan por género, sino por la convivencia de estéticas diversas. El evento funciona así como un termómetro de la pluralidad sonora que circula en la ciudad, donde conviven rarezas discográficas, reediciones contemporáneas y exploraciones musicales que conectan generaciones de oyentes en un mismo espacio.
Entre las actividades destacadas habrá sesiones de escucha dedicadas a álbumes seleccionados, incluyendo el trabajo internacional de Mitski y producciones recientes en Colombia como “El Pantera” y “Cerrero Dubs”. Estas audiciones colectivas buscan recuperar la experiencia compartida de escuchar un disco de principio a fin, práctica cada vez menos frecuente en la era digital, pero esencial para comprender la obra musical en su totalidad.
Con esta edición, el Mercado del Vinilo reafirma su vocación como plataforma cultural que trasciende la lógica comercial para convertirse en un espacio de encuentro entre comunidades musicales. Su regreso no se plantea solo como reactivación, sino como una reformulación que apuesta por el crecimiento, la consolidación de su estructura y la continuidad de un proyecto que ha construido un lugar propio dentro del mapa cultural bogotano durante más de una década.
