A once días de la primera jornada electoral del año, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, presentó el dispositivo nacional que acompañará los comicios bajo el Plan Democracia. El anuncio incluyó medidas operativas, de inteligencia y ciberseguridad para proteger el proceso y garantizar que los ciudadanos ejerzan su derecho al voto en condiciones de tranquilidad.
Según el Ministerio de Defensa, durante casi un año se ha trabajado de manera articulada con distintas entidades del Estado para anticipar riesgos y mitigar amenazas. El ministro reconoció que los factores de riesgo pueden mutar, pero aseguró que las estrategias diseñadas permiten blindar la jornada en todo el territorio nacional.
Como parte del análisis previo, fueron identificados 208 municipios con nivel de riesgo alto. En estos puntos se priorizó el despliegue de capacidades operacionales de la Fuerza Pública, con un enfoque diferencial que busca prevenir alteraciones del orden público y proteger tanto a votantes como a funcionarios electorales.
En materia de lucha contra los delitos electorales, el Gobierno anunció recompensas de hasta 50 millones de pesos para quienes suministren información que permita identificar, capturar y judicializar a personas que intenten afectar la transparencia del proceso democrático.
El dispositivo contempla el despliegue de más de 246.000 integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional, quienes tendrán presencia en los 13.493 puestos de votación habilitados en el país. La medida incluye la extensión del servicio militar obligatorio para fortalecer la cobertura en regiones priorizadas.
En ese marco, se suman 22.000 militares y 4.000 auxiliares de Policía, reforzando la capacidad institucional en zonas estratégicas. Las autoridades señalaron que este aumento permitirá mejorar tiempos de reacción y ampliar la presencia preventiva en áreas urbanas y rurales.
Las capacidades de inteligencia e investigación preventiva también fueron fortalecidas para identificar posibles amenazas antes, durante y después de la jornada. El objetivo es anticipar hechos que puedan afectar el orden público o la normalidad del proceso electoral.
En el frente digital, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional activaron sus capacidades de ciberseguridad para proteger la infraestructura tecnológica electoral y contrarrestar eventuales intentos de desinformación o ataques informáticos que alteren el desarrollo de los comicios.
El operativo cuenta con articulación interinstitucional junto al Ministerio del Interior, la Contraloría, la Registraduría, el Consejo Nacional Electoral, la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo y la Misión de Observación Electoral de la OEA. Además, la línea gratuita 157 anticorrupción estará habilitada las 24 horas para recibir denuncias con absoluta reserva.
