Colombia formalizó en París su intención de vincularse como aliado estratégico a la Coalición de Países Europeos contra el Crimen Grave y Organizado, en el marco de una agenda internacional orientada a fortalecer la cooperación frente al narcotráfico y otras economías ilícitas. La iniciativa fue liderada por el ministro de Defensa, Pedro Sanchez Suarez, durante encuentros de alto nivel con autoridades francesas.
Durante dos días, la delegación colombiana sostuvo reuniones con representantes del Gobierno francés para consolidar mecanismos conjuntos de lucha contra el crimen transnacional. En los encuentros participaron autoridades del Ministerio del Interior, de las Fuerzas Armadas y de entidades especializadas en seguridad, inteligencia y control aduanero, con el propósito de ampliar el intercambio de capacidades operativas y estratégicas.
La solicitud de vinculación busca que Colombia pueda integrarse a esta coalición conformada por Bélgica, España, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Suecia. El objetivo principal es compartir información de inteligencia estratégica de manera oportuna para desmantelar redes dedicadas al narcotráfico y al lavado de activos que operan en ambos continentes.
Además del intercambio de información, se plantea un esfuerzo multinacional para identificar y neutralizar la infiltración delictiva en economías legales. Según lo expuesto por el ministro, afectar las finanzas criminales es una prioridad para debilitar estructuras ilegales y cortar las fuentes de financiamiento que sostienen redes transnacionales.
En el marco de la agenda, también se avanzó en acercamientos con VIGINUM, entidad encargada de la vigilancia frente a injerencias digitales en Francia. El diálogo permitió explorar mecanismos de cooperación técnica que fortalezcan la capacidad colombiana para detectar y contrarrestar campañas de desinformación que puedan afectar la estabilidad institucional.
Uno de los acuerdos concretos fue la designación de un oficial de la Policia Nacional de Colombia como enlace permanente ante autoridades aduaneras francesas. Esta figura facilitará la coordinación directa para combatir la delincuencia organizada transnacional y optimizar el intercambio de información operativa entre ambos países.
Durante los encuentros, Colombia también puso a disposición de la Unión Europea, por medio de Francia, sus capacidades militares y policiales en la lucha contra el terrorismo. La experiencia nacional en inteligencia, investigación criminal y operaciones especiales fue presentada como un aporte estratégico en escenarios de cooperación internacional.
Con esta gestión diplomática, el país busca fortalecer su efectividad investigativa, judicial y operacional frente al crimen organizado. La eventual vinculación a la coalición europea representa un paso hacia una cooperación más estrecha y estructurada para enfrentar amenazas que trascienden fronteras y exigen respuestas coordinadas a nivel global.
