En el marco de la Reunión Ministerial y de Altas Autoridades de Agricultura de la CELAC 2026, Colombia entregó a Uruguay la Presidencia Pro Témpore del Plan para la Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre, conocido como Plan SAN CELAC 2025 . El acto protocolario se realizó en Cartagena y marcó el cierre de un año en el que el país lideró esta hoja de ruta regional.
La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, hizo entrega oficial de la presidencia a su homólogo uruguayo, Luis Alfredo Fratti Silveira. Como testigo de honor participó la canciller Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, quien destacó la importancia de la cooperación regional en la lucha contra el hambre.
El Plan SAN CELAC 2025 promueve políticas públicas integrales orientadas a reducir la pobreza, fortalecer el mundo rural, adaptar la agricultura al cambio climático y consolidar la seguridad alimentaria y nutricional. Durante su presidencia, Colombia alineó su marco normativo e institucional para consolidar la garantía progresiva del Derecho Humano a la Alimentación como eje estructural del desarrollo rural.
Entre los avances más destacados figura el reconocimiento del Derecho Humano a la Alimentación con rango constitucional, lo que refuerza las obligaciones del Estado en materia de respeto, protección y garantía. Esta reforma incorpora criterios de interculturalidad, sostenibilidad ambiental y soberanía alimentaria como principios orientadores de la acción pública.
También se consolidó el reconocimiento del campesinado como sujeto de derechos y de especial protección constitucional, con efectos en el acceso a la tierra, la gestión comunitaria del agua y la asistencia técnica. A ello se suma la incorporación del Derecho Humano a la Alimentación como eje del Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026, priorizando recursos y articulación intersectorial.
La implementación de la Ley 2046 de 2020 sobre compras públicas locales fortaleció la Agricultura Campesina, Familiar, Étnica y Comunitaria, dinamizando economías territoriales y mejorando ingresos rurales. Asimismo, avanzó la delimitación de Áreas de Protección para la Producción de Alimentos como instrumento de ordenamiento territorial y garantía de disponibilidad alimentaria.
El país impulsó además la articulación con la Mesa Ampliada de Agricultura Campesina y la formulación participativa de la Política Pública de Agroecología, orientada a la transición hacia sistemas alimentarios sostenibles. La restitución de tierras y el Programa Hambre Cero se consolidaron como ejes para la reparación, la dignificación de víctimas y la erradicación del hambre en territorios históricamente excluidos.
Con la entrega de la presidencia a Uruguay, Colombia cerró un ciclo en el que posicionó la alimentación como derecho fundamental y motor de justicia social. La continuidad del Plan SAN CELAC 2025 dependerá ahora del trabajo articulado entre los Estados miembros para profundizar los avances y consolidar una agenda regional contra el hambre y la desigualdad.
