Claves para aumentar ingresos hasta un 50% aprendiendo a hablar inglés en Colombia

Colombia enfrenta un reto estructural en el dominio del inglés, una competencia que dejó de ser un valor agregado para convertirse en un factor determinante en el desarrollo profesional. En un mercado laboral cada vez más globalizado, el idioma se relaciona directamente con mejores salarios, acceso a cargos estratégicos y oportunidades internacionales. La discusión ya no gira en torno a si es importante aprenderlo, sino a cómo hacerlo de manera efectiva para que el conocimiento se traduzca en crecimiento real.

Según el EF English Proficiency Index 2025, Colombia ocupa el puesto 76 a nivel mundial en dominio del inglés, ubicándose en un nivel bajo dentro del contexto latinoamericano. Este resultado refleja brechas que no necesariamente responden a falta de interés, sino a modelos de enseñanza que durante años priorizaron la teoría sobre la comunicación. La consecuencia es una generación de profesionales que comprenden reglas gramaticales, pero no logran desenvolverse con seguridad en escenarios laborales reales.

Para Diana Solarte, Directora de Operaciones de Berlitz Colombia, el problema radica en un enfoque histórico centrado en libros y estructuras formales. Explica que hablar inglés en el país no es un lujo, sino una inversión con retornos concretos, que pueden representar hasta un 50% adicional en ingresos. La clave, sostiene, es dejar de ver el idioma como asignatura académica y asumirlo como herramienta estratégica de empleabilidad y proyección internacional.

A las limitaciones metodológicas se suman factores culturales que frenan el aprendizaje. El miedo al error, la poca exposición a contextos reales y la escasa práctica conversacional generan bloqueos tempranos. Aprender un idioma implica comprender matices culturales y comunicativos, no solo traducir palabras. Cuando el estudiante no se enfrenta a situaciones reales, el conocimiento permanece pasivo. Esa falta de confianza termina influyendo en entrevistas laborales, reuniones virtuales y negociaciones donde la fluidez marca la diferencia.

El impacto económico del inglés está respaldado por datos. De acuerdo con la consultora PageGroup, los profesionales latinoamericanos que dominan el idioma de forma oral y escrita pueden ganar entre 30% y 50% más que quienes no cuentan con esta habilidad. No se trata únicamente de hablar, sino de comunicar ideas con claridad, liderar conversaciones, negociar y tomar decisiones en entornos multiculturales, competencias que hoy determinan la competitividad de un perfil profesional.

En ese escenario, la conversación fluida se convierte en un activo laboral. Las empresas no buscan acentos perfectos, sino claridad, agilidad mental y capacidad de adaptación cultural. Saber negociar, presentar proyectos o participar en conference calls sin depender de traducciones ahorra tiempo y reduce riesgos. Además, entender diferencias culturales permite ajustar el mensaje según el interlocutor, lo que fortalece relaciones comerciales y proyecta profesionalismo ante equipos internacionales y clientes de distintos mercados.

Aunque proliferan aplicaciones y recursos digitales, aprender de manera autónoma no siempre garantiza resultados. Las plataformas tecnológicas pueden reforzar vocabulario o estructuras, pero no reproducen la presión de una conversación real. Sin retroalimentación inmediata, los errores se consolidan y se vuelven hábitos difíciles de corregir. A esto se suma la deserción frecuente cuando el proceso pierde estructura, especialmente en niveles intermedios, donde el avance exige mayor disciplina y acompañamiento especializado.

Frente a ese panorama, Berlitz Colombia promueve una metodología conversacional que combina instructores expertos, práctica constante y retroalimentación en tiempo real. Sus programas incluyen clases personalizadas, formatos semi privados y soluciones enfocadas en comunicación empresarial, orientadas a quienes necesitan resultados rápidos para entrevistas o entornos ejecutivos. La meta es que el profesional deje de “saber inglés” de forma pasiva y logre comunicar con seguridad, autoridad y criterio en contextos laborales de alta exigencia.

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