Bogotá registró una tasa de desempleo de 6,5 % en el trimestre octubre–diciembre de 2025, según la Gran Encuesta Integrada de Hogares del DANE. La cifra representa una reducción de 2,3 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2024, cuando el indicador se ubicaba en 8,8 %, consolidando una tendencia de mejora en el mercado laboral de la capital.
La disminución se tradujo en 101.502 personas menos en condición de desempleo, al pasar de 407.221 a 305.719. Este resultado se dio en un contexto de mayor participación laboral, lo que indica que más personas salieron a buscar trabajo y encontraron oportunidades de ocupación en la ciudad.
La tasa global de participación se ubicó en 70,6 %, con un aumento de 0,4 puntos porcentuales frente al año anterior. En términos absolutos, la fuerza laboral alcanzó 4.716.919 personas, reflejando un mercado con mayor capacidad de absorción de mano de obra.
Bogotá se ubicó por debajo de la tasa nacional de desempleo, que fue de 7,7 % en el mismo trimestre. Este comportamiento posiciona a la ciudad como uno de los principales centros de generación de empleo del país en el cierre de 2025.
Desde la administración distrital se destacó que estos resultados evidencian un fortalecimiento del mercado laboral. Según la Secretaría de Desarrollo Económico, el descenso del desempleo en un escenario de mayor participación es un indicador de dinamismo económico y de respuesta a la demanda de trabajo.
La generación de empleo estuvo impulsada por sectores como las industrias manufactureras, que aportaron cerca de 87.969 personas ocupadas. También sobresalieron administración pública, defensa, educación y salud, con 56.485, y alojamiento y servicios de comida, con 53.027 personas adicionales trabajando.
En paralelo, la calidad del empleo mostró avances. La tasa de informalidad se ubicó en 35 %, con una reducción de 1,4 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2024, lo que sugiere mayor acceso a trabajos formales.
Con estos resultados, Bogotá consolida una reducción sostenida del desempleo, acompañada de mayor ocupación, más participación laboral y menor informalidad, en un contexto económico que aún presenta retos para la generación de empleo estable y de calidad.
