En el marco del 21 de febrero, fecha en la que se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna y el Día Nacional de las Lenguas Nativas, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte destacó las acciones que adelanta Bogotá para proteger, revitalizar y promover los idiomas propios de los pueblos y comunidades étnicas que habitan la ciudad. La conmemoración busca reconocer la diversidad lingüística como un patrimonio vivo y fundamental para la identidad cultural.
La efeméride fue proclamada por la UNESCO en 1999 y adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como una invitación global a salvaguardar el multilingüismo y la diversidad cultural. La fecha recuerda las manifestaciones estudiantiles de 1952 en Dhaka, en defensa de la lengua bangla, y se convirtió en símbolo del derecho de los pueblos a preservar sus idiomas y tradiciones.
En Colombia, esta celebración adquiere un significado especial al reconocer la riqueza lingüística de un país pluricultural y multiétnico. La Ley 1381 de 2010 estableció que las lenguas nativas constituyen parte integral del patrimonio cultural inmaterial y requieren una atención particular del Estado para su protección, fortalecimiento y transmisión intergeneracional.
Actualmente se hablan en el país 70 lenguas: el castellano y 69 lenguas maternas, de las cuales 65 son indígenas, además de dos criollas —palenquero y creole—, la lengua romaní del pueblo Rrom y la Lengua de Señas Colombiana. Esta diversidad refleja la memoria histórica y cultural de las comunidades que han habitado el territorio durante siglos.
Sin embargo, muchas de estas lenguas enfrentan un riesgo crítico de desaparición. Estudios indican que solo tres superan los 50.000 hablantes, mientras que decenas cuentan con menos de mil, lo que evidencia la urgencia de fortalecer procesos de revitalización lingüística que permitan preservar conocimientos, cosmovisiones y formas propias de relación con el mundo.
En Bogotá, antiguamente conocida como Bacatá o Muequetá, la lengua muisca mhuysqhubun fue declarada extinta en el siglo XVIII, aunque hoy existen iniciativas comunitarias y académicas que trabajan por su recuperación. Estos procesos buscan restablecer vínculos con la memoria ancestral del Altiplano Cundiboyacense y reafirmar la identidad cultural del territorio.
La ciudad impulsa diversas estrategias culturales para fortalecer las lenguas nativas, entre ellas la Semana Raizal, la Semana de la Diáspora Palenquera, la escuela cultural “Ekuela ri kuttura ri Palenge” y programas de promoción lingüística con pueblos indígenas. Estas acciones integran arte, educación y participación comunitaria como herramientas para preservar el patrimonio lingüístico.
En articulación con BibloRed, también se desarrollan recursos pedagógicos y publicaciones que apoyan la revitalización de lenguas como el muysccubun, además de guías y materiales interculturales que promueven el reconocimiento de otras formas de narrar y comprender la realidad. Con estas iniciativas, Bogotá reafirma su compromiso con la pervivencia cultural y con la diversidad lingüística como un valor colectivo que fortalece la democracia cultural y la memoria de la ciudad.
