La capital inició el año con un balance positivo en materia de limpieza urbana. Durante enero, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos y Aguas de Bogotá retiraron 9.156 toneladas de escombros y residuos voluminosos de distintos puntos de la ciudad, en una labor que busca recuperar el espacio público y mejorar el entorno urbano en las diferentes localidades, de acuerdo con el reporte oficial entregado por el Distrito.
Este resultado equivale a un promedio superior a 300 toneladas diarias de residuos retirados de las calles. Las acciones hacen parte de la estrategia distrital para fortalecer el manejo adecuado de desechos de gran tamaño y mitigar los impactos que genera su disposición indebida, tanto en la movilidad como en la seguridad y la calidad de vida de los habitantes de la ciudad.
La administración distrital, liderada por el alcalde Carlos Fernando Galán, reiteró que uno de los ejes de gestión es avanzar hacia una Bogotá más ordenada y con mayor corresponsabilidad ciudadana en el cuidado del espacio público. El retiro masivo de escombros se enmarca en ese propósito de reducir focos de deterioro urbano y prevenir la conformación de puntos críticos de acumulación de residuos.
Durante el mes, Aguas de Bogotá atendió cerca de 80 puntos diarios en las 20 localidades, priorizando sectores con afectaciones visibles y zonas donde se registra arrojo clandestino de residuos. Estas intervenciones buscan no solo limpiar, sino también prevenir que los lugares intervenidos vuelvan a convertirse en puntos de disposición irregular, mediante seguimiento y coordinación con las autoridades locales.
El Distrito advirtió que el arrojo indebido de escombros y residuos voluminosos deteriora el entorno, obstruye el espacio público y puede generar riesgos para peatones y conductores. Además, este tipo de prácticas impacta negativamente la percepción de seguridad y el bienestar de las comunidades, por lo que se insiste en la importancia de cumplir con los canales formales de recolección.
Desde Aguas de Bogotá se hizo un llamado a la ciudadanía para asumir un rol activo en la gestión responsable de sus residuos. La entidad recordó que existen mecanismos habilitados para disponer correctamente de este tipo de desechos, evitando sanciones y contribuyendo a mantener la ciudad en mejores condiciones ambientales y urbanísticas.
Una de las herramientas dispuestas es la línea 110, a través de la cual los ciudadanos pueden programar la recolección de escombros y residuos voluminosos con un operador autorizado. Este servicio permite planificar la disposición de materiales de construcción, muebles y otros elementos de gran tamaño, reduciendo la necesidad de dejarlos en vía pública o zonas verdes.
Con estas acciones, la Alcaldía y la UAESP buscan consolidar una cultura de corresponsabilidad que combine la intervención institucional con el compromiso ciudadano. La meta es sostener en el tiempo los resultados de limpieza, recuperar espacios afectados y avanzar hacia una ciudad más limpia, ordenada y segura para quienes la habitan y la transitan diariamente.
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Bogota
