Un tercio de los jóvenes no acude al dentista y expone su salud a riesgos silenciosos

Un reciente estudio publicado en Frontiers in Oral Health encendió las alarmas sobre los hábitos de salud bucal entre los jóvenes. La investigación reveló que uno de cada tres adultos estadounidenses entre 18 y 35 años no había visitado al dentista durante el último año, una omisión que puede tener consecuencias más profundas de lo que muchos imaginan.


La falta de controles odontológicos no solo impacta la salud de dientes y encías, sino que también puede afectar la salud general y la longevidad. Retrasar la atención preventiva aumenta el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares y cerebrales, además de derivar en complicaciones médicas y dentales más graves y costosas con el paso del tiempo.


Pero, ¿por qué los jóvenes son el grupo más afectado por esta tendencia? Para la Vivian Menéndez, fundadora de Art Dental Studio, la respuesta está ligada a cambios propios de esta etapa de la vida. “Generalmente caen en una edad donde pierden el seguro de los padres, se mudan a la universidad y ya no tienen a alguien pendiente de agendarles la cita”, explicó.


Según la especialista, la ausencia de dolor genera una falsa sensación de bienestar. Muchos jóvenes creen que, si no hay molestias visibles, no existen problemas. Sin embargo, Menéndez advierte que varias enfermedades bucales avanzan de forma silenciosa, especialmente las relacionadas con las encías, que con los años pueden provocar incluso la pérdida de los dientes.


La doctora subrayó que la salud oral está estrechamente conectada con el resto del cuerpo. Las bacterias presentes en la boca pueden ingresar al torrente sanguíneo y desplazarse hacia el cerebro y otros órganos, generando procesos inflamatorios crónicos. “Ahí es donde vemos la relación directa con enfermedades cardiovasculares, infartos o derrames cerebrales”, señaló.


Uno de los signos de alerta más comunes y, a la vez, más ignorados es el sangramiento de las encías. Menéndez enfatizó que este síntoma no debe normalizarse. “El hilo dental debería pasar sin provocar sangrado. Cuando sangra, es una señal clara de que algo no está bien y necesita atención”, explicó.


La experta también hizo un llamado especial a las personas con diabetes o hipertensión, quienes presentan riesgos adicionales si descuidan la salud de sus encías. En estos casos, el control odontológico periódico se vuelve aún más relevante para evitar complicaciones mayores.


Finalmente, la Dra. Vivian Menéndez invitó a los jóvenes y a la población en general a adoptar una actitud preventiva frente a la salud bucal. La visita regular al dentista, incluso cuando no hay dolor, puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y un problema de salud complejo. Para más consejos y contenidos sobre prevención dental, se puede seguir su trabajo en redes sociales en @artdentalstudio_.

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