SATENA entrega información oficial tras accidente en la ruta Cúcuta–Ocaña

 


La aerolínea estatal SATENA informó a la opinión pública las conclusiones de la rueda de prensa realizada en el municipio de Ocaña, luego del accidente ocurrido el 28 de enero en la ruta Cúcuta–Ocaña. El encuentro fue encabezado por directivos de la compañía, representantes del operador aéreo y autoridades locales, quienes reiteraron el acompañamiento institucional y el respaldo a las familias de las víctimas.


Durante la intervención se explicó que la ruta Cúcuta–Ocaña–Medellín opera bajo modalidad de fletamento, figura mediante la cual la empresa SEARCA asume responsabilidades sobre aeronave, mantenimiento, tripulación y seguros. Según lo expuesto, esta compañía ha prestado servicios a SATENA durante más de dos décadas, participando en múltiples rutas regionales y cumpliendo con estándares técnicos, operativos y regulatorios exigidos por la normativa aeronáutica nacional vigente.


Las autoridades indicaron que la aeronave involucrada, un Beechcraft 1900, contaba con los requisitos de aeronavegabilidad y mantenimientos al día. También señalaron que las condiciones meteorológicas en la ruta y en el aeropuerto de destino eran favorables para la operación. Esta información forma parte del contexto preliminar entregado, mientras se desarrollan las investigaciones oficiales que determinarán las causas técnicas del siniestro con base en análisis especializados.


En relación con la tripulación, se informó que el piloto al mando acumulaba más de diez mil horas de vuelo y que el copiloto superaba las siete mil. Ambos, según lo comunicado, cumplían con los tiempos de servicio establecidos por el reglamento aeronáutico colombiano, sin indicios de fatiga o sobrecarga laboral. Estos elementos hacen parte de la información inicial presentada por las compañías y las autoridades locales ante los medios.


También se destacó que las aeronaves utilizadas por SEARCA y SATENA están equipadas con sistemas obligatorios de alerta de proximidad al terreno y otras tecnologías diseñadas para operaciones en zonas de topografía compleja. No obstante, se enfatizó que cualquier conclusión sobre las causas del accidente será establecida exclusivamente por los entes de investigación aeronáutica y judicial, responsables de adelantar los análisis técnicos correspondientes.


SEARCA reiteró su disposición plena para colaborar con las autoridades, entregando la documentación y la información requerida para esclarecer lo sucedido. Por su parte, SATENA confirmó que no suspenderá sus operaciones en la ruta, subrayando su misión de conectar regiones apartadas del país. La compañía aseguró que continuará operando bajo criterios de seguridad, responsabilidad operacional y cumplimiento de la normativa vigente en el sector aéreo.


En un comunicado inicial, la aerolínea había informado que el vuelo NSE 8849, que cubría la ruta Cúcuta–Ocaña, perdió contacto con el control de tráfico aéreo minutos después del despegue. La aeronave, de matrícula HK4709, transportaba pasajeros y tripulación al momento del hecho. Desde entonces se activaron protocolos de búsqueda, coordinación interinstitucional y comunicación con familiares a través de canales oficiales dispuestos por la empresa.


Tanto SATENA como SEARCA expresaron sus condolencias a las familias de los pasajeros y tripulantes fallecidos. Las compañías señalaron que su prioridad sigue siendo el acompañamiento respetuoso y el apoyo integral a los seres queridos de las víctimas. Mientras avanzan las investigaciones oficiales, reiteraron su disposición de colaborar con las autoridades y de mantener informada a la opinión pública mediante los canales institucionales correspondientes.

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