La Policía Nacional de Colombia confirmó la captura de Nencer Alfonso Ramírez Lozano, alias “Ganadero”, señalado de ser uno de los principales coordinadores del narcotráfico transnacional en Suramérica. El operativo se desarrolló en el marco de acciones ofensivas contra las redes logísticas y financieras del crimen organizado con alcance internacional.
La detención se produjo en el municipio de Purificación, Tolima, donde el individuo residía rodeado de lujos y vehículos de alta gama. Según las autoridades, desde este punto estratégico estaría coordinando la compra y venta de estupefacientes con destino a mercados ilegales de Centroamérica y Norteamérica, aprovechando rutas consolidadas del narcotráfico regional.
Alias “Ganadero” contaba con Notificación Roja de Interpol y era requerido por las autoridades de Paraguay por los delitos de tráfico ilícito de estupefacientes, asociación criminal y lavado de activos. Su captura evidencia la efectividad de los mecanismos de cooperación judicial y policial internacional.
El operativo fue posible gracias a una acción articulada entre la Policía Nacional de Colombia, AMERIPOL y la Policía Nacional de Paraguay, en el marco del intercambio permanente de información de inteligencia y la coordinación operativa binacional contra estructuras criminales de alto impacto.
De acuerdo con las investigaciones, el detenido era considerado el sucesor criminal de Reinaldo Javier Cabañas, alias “Cucho”, capturado en 2018 en Alto Paraná, Paraguay. Tras esa operación, alias “Ganadero” habría asumido el control de una organización dedicada al tráfico de drogas en la frontera entre Paraguay y Brasil.
Las autoridades señalan que alias “Ganadero” cumplía un rol clave en las finanzas del narcotráfico transnacional, articulando rutas para la obtención y envío de cocaína desde Bolivia, Perú y Colombia hacia mercados ilegales de Centroamérica, Estados Unidos y Europa, consolidando corredores criminales de alto valor económico.
Este resultado operacional es producto del trabajo sostenido entre agencias policiales del continente, que permitió identificar, ubicar y capturar a un objetivo considerado de alto valor estratégico dentro de las redes internacionales de narcotráfico y lavado de activos.
Con esta captura, Colombia reafirma su compromiso con la cooperación internacional y la lucha contra el narcotráfico transnacional, demostrando que la articulación entre países y el trabajo conjunto de inteligencia debilitan de manera directa a las estructuras criminales que amenazan la seguridad regional.
