Nómina electrónica: la clave para que el aumento salarial de 2026 no se convierta en un problema tributario

 

Con el salario mínimo de 2026 ya en vigencia, la discusión empresarial empieza a desplazarse del anuncio político al impacto real en la operación y en las obligaciones fiscales. Más allá del valor que recibe el trabajador cada mes, el verdadero desafío para las empresas —especialmente pymes y emprendimientos— está en cómo soportar correctamente los pagos laborales para que sean aceptados como costos y gastos deducibles ante la DIAN.


El salario mínimo legal mensual vigente quedó fijado en $1.746.882, al que se suma un auxilio de transporte de $253.118 para quienes cumplen los requisitos. Aunque el ingreso total puede aproximarse a los $2.000.000, esta cifra funciona solo como referencia económica. Desde el punto de vista tributario, lo realmente determinante es la gestión adecuada de la nómina y de los aportes obligatorios que la acompañan.


En Colombia, los pagos por salarios, prestaciones sociales y aportes a seguridad social solo son deducibles en renta si el empleador cumple estrictamente con las obligaciones legales. Esto implica estar al día en aportes parafiscales y, de manera clave, generar y transmitir correctamente el Documento Soporte de Pago de Nómina Electrónica, exigido por la DIAN como respaldo de costos, gastos y deducciones asociados al personal.


La autoridad tributaria establece que este documento debe reflejar los valores devengados, las deducciones y el total pagado a cada trabajador, y debe transmitirse para validación de forma individual por cada beneficiario. Sin este soporte electrónico, los pagos laborales pueden perder su efecto fiscal, lo que incrementa la base gravable del impuesto de renta y, en consecuencia, el valor a pagar.


“El aumento salarial no debería convertirse en un problema tributario por falta de soporte”, señala Caren Contreras, gerente de marca y experiencia de Facturatech. Según explica, contar con documentación clara, validada y transmitida correctamente permite demostrar ante la DIAN que los pagos cumplen con todos los requisitos para ser deducibles.


Uno de los errores más comunes entre los empleadores es la confusión entre salario y auxilio de transporte. Mientras el salario base sí integra la base para aportes y liquidaciones, el auxilio no constituye factor salarial ni hace parte de la base para seguridad social o parafiscales. Registrar de manera incorrecta estos conceptos puede generar inconsistencias, reprocesos y eventuales requerimientos por parte de la autoridad tributaria.


Para las pequeñas empresas, donde los márgenes suelen ser estrechos, una mala documentación de la nómina puede tener efectos significativos al cierre del año fiscal. La ausencia de soportes válidos no solo impacta la operación mensual, sino que puede derivar en mayores impuestos, sanciones o procesos de fiscalización. En contraste, una gestión ordenada y alineada con la normativa permite planear mejor y reducir riesgos financieros.


En este contexto, el aumento salarial de 2026 deja de ser únicamente una noticia económica y se convierte en una alerta operativa y tributaria. Revisar procesos internos, fortalecer el soporte de la nómina electrónica y adoptar herramientas que garanticen cumplimiento y trazabilidad ya no es opcional. Es la diferencia entre asumir el ajuste salarial como un costo inevitable o gestionarlo de forma estratégica y fiscalmente responsable.

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