El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, ratificó que el Gobierno nacional avanza en un proceso gradual de ajuste del precio interno de la gasolina motor corriente, luego del anuncio realizado por el presidente Gustavo Petro sobre la reducción reciente del valor del combustible. Según explicó el jefe de la cartera, la medida hace parte de una estrategia fiscal y energética orientada a corregir distorsiones acumuladas durante años en el sistema de subsidios, fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas y garantizar un manejo más responsable de los recursos del Estado colombiano en el mediano y largo plazo.
De acuerdo con el ministro Palma, durante décadas el país sostuvo artificialmente precios bajos de la gasolina mediante subsidios financiados con el presupuesto nacional, lo que generó impactos negativos sobre sectores estratégicos. En sus declaraciones, señaló que estos recursos salían de partidas destinadas a agua potable, educación y saneamiento básico, afectando especialmente a las poblaciones más vulnerables. Esta política, aseguró, terminó beneficiando de manera desproporcionada a los hogares de mayores ingresos y a propietarios de vehículos particulares, sin responder a criterios de equidad social ni eficiencia económica dentro del sistema energético colombiano.
El titular de la cartera de Minas y Energía afirmó que el resultado de esta práctica fue un déficit histórico en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, FEPC, mecanismo creado para amortiguar las variaciones del precio internacional del petróleo. Según Palma, este fondo acumuló una deuda considerable al subsidiar combustibles fósiles de forma generalizada, lo que terminó convirtiéndose en una carga fiscal significativa. Esta situación, añadió, limitó la capacidad del Estado para invertir en programas sociales prioritarios y generó una presión constante sobre las finanzas públicas.
Frente a ese panorama, el ministro destacó que el actual Gobierno tomó la decisión de enfrentar un problema estructural que había sido postergado por administraciones anteriores. En ese sentido, aseguró que el saneamiento del FEPC se ha convertido en una prioridad, con el objetivo de ordenar las cuentas públicas y eliminar subsidios regresivos. Para Palma, esta política busca corregir inequidades históricas y reorientar los recursos del Estado hacia sectores que realmente los necesitan, fortaleciendo la justicia social y la responsabilidad fiscal.
El proceso de ajuste, explicó el funcionario, no se ha realizado de manera abrupta, sino mediante una estrategia gradual que combina pagos responsables y modificaciones estructurales. Gracias a estas acciones, el FEPC avanza actualmente hacia un mayor equilibrio financiero, evitando la acumulación de nueva deuda oculta. El ministro subrayó que este esfuerzo permite estabilizar el sistema de precios de los combustibles y reducir riesgos macroeconómicos, al tiempo que ofrece mayor transparencia en el manejo de los recursos públicos asociados al sector energético.
Palma enfatizó que, en paralelo al saneamiento del fondo, el Gobierno continúa ajustando el precio interno de la gasolina motor corriente hacia su referencia internacional. Este proceso se desarrolla, según explicó, en un contexto favorable caracterizado por precios internacionales del petróleo relativamente bajos y un fortalecimiento del peso colombiano. Estas condiciones, afirmó, permiten realizar los ajustes de manera más controlada, mitigando impactos bruscos sobre los consumidores y manteniendo un equilibrio entre sostenibilidad fiscal y estabilidad económica.
El ministro reiteró que la política de precios de los combustibles debe entenderse como parte de una visión integral que articula finanzas públicas, transición energética y equidad social. En su concepto, avanzar hacia precios más alineados con el mercado internacional envía señales claras para el uso eficiente de la energía y para la adopción progresiva de alternativas más limpias. Además, consideró que este enfoque contribuye a una planificación más coherente del sector transporte y a la reducción de distorsiones económicas históricas.
Finalmente, Edwin Palma señaló que el Gobierno continuará comunicando de manera transparente cada decisión relacionada con los precios de los combustibles y el FEPC. Insistió en que el ajuste gradual busca proteger a los sectores más vulnerables, garantizar la estabilidad fiscal y corregir desequilibrios heredados. Según el ministro, el objetivo es construir un sistema energético más justo, sostenible y financieramente responsable, que permita al país avanzar con mayor solidez en sus políticas económicas y sociales durante los próximos años.
