El avión que trasladó al mandatario venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores ya aterrizó en Nueva York, según confirmaron fuentes oficiales estadounidenses. Ambos quedaron de inmediato bajo custodia de las autoridades federales, en el marco del proceso judicial que se adelanta en ese país por graves delitos relacionados con narcotráfico y corrupción.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó la información a través de sus redes sociales, donde aseguró que el líder chavista y su esposa comparecerán ante la justicia en territorio estadounidense. El mensaje fue difundido pocas horas después del aterrizaje de la aeronave que los trasladó.
Bondi señaló que Maduro y Flores serán juzgados en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, una de las cortes federales más relevantes para casos de crimen organizado, narcotráfico internacional y corrupción. De acuerdo con la fiscal, las acusaciones hacen parte de investigaciones adelantadas durante varios años.
“Ambos enfrentarán pronto la ira de la Justicia estadounidense, en suelo estadounidense y en juzgados estadounidenses”, escribió la fiscal general en su publicación. La declaración refuerza la posición del gobierno de Estados Unidos de llevar el proceso penal hasta sus últimas consecuencias.
El traslado y arribo a Nueva York marca un nuevo capítulo en la crisis venezolana y en el prolongado conflicto entre Washington y el gobierno de Maduro. La presencia física del acusado en territorio estadounidense permite avanzar con audiencias preliminares, definición de medidas de aseguramiento y presentación formal de cargos.
Según fuentes judiciales, en las próximas horas se espera que se realice la primera comparecencia ante un juez federal, donde se oficializarán las imputaciones y se establecerá el calendario procesal. También se definirán las condiciones de detención preventiva mientras avanza el caso.
El anuncio ha generado una inmediata reacción internacional, con gobiernos y organismos atentos al desarrollo del proceso judicial y a sus posibles repercusiones políticas en la región. Analistas señalan que se trata de un hecho sin precedentes recientes en la relación entre Estados Unidos y Venezuela.
Mientras tanto, la atención global se concentra en las decisiones que adopte la corte de Nueva York y en las declaraciones que puedan surgir desde Caracas y otros actores internacionales. El juicio contra Maduro y su esposa abre un escenario jurídico y político de alto impacto para América Latina.

